El País

Vivir con poca ropa

Qué horror de título, ¿no? Y no lo digo en el sentido en el que lo habrá leído un doctorado en filosofía, que por algún extraño motivo esté visitando este blog: “¿Vivir con poca ropa? La superficialidad reinante en este tipo de medios escritos no deja de sorprenderme y horrorizarme”. No, no, lo digo en el sentido con el que lo habrá leído el lector, o más bien lectora media de esta página: “¿Vivir con poca ropa? ¿Menos aún de la que tengo? ¿Por qué? ¡No! Pero si ahora mismo NO TENGO NADA QUE PONERME…”

Lo sé, lo sé, es de esos pensamientos, como la muerte, que si te descuidas te arrojan a una crisis de ansiedad. Sin embargo, en este post voy a ser tu Gandhi, tu Dalai Lama, voy a guiarte con sabiduría a un lugar de paz mental, donde entenderás que no sólo podrías ser feliz con menos ropa, sino que podrías ser mucho más feliz.

Ahora en serio, reducir mi armario no es una idea que le deba a una profunda reflexión sobre la sociedad de consumo, sino a las condiciones de vuelo de Delta Airlines que limitan los kilos de peso que se pueden facturar. Esa es la razón por la que desde finales de Abril dispongo exclusivamente de:

-2 faldas vaqueras

-2 shorts vaqueros

-Una especie de short-pololos que no sé cómo definir salvo como “maravillosos”

-3 pares de leggins exteriores (por favor, usemos el término “ropa exterior” como opuesto a “ropa interior”; me encanta la idea).

-3 pares de leggins interiores y 2 pares de medias

-7 camisetas

-2 chaquetas finas de punto

-Una chaqueta gruesa de punto

-Un abrigo

-Un par de botas

-Un par de zapatos

-2 pijamas

-Ropa interior

-Accesorios

A eso he hay que añadirle lo que me he comprado aquí:

-Una camiseta

-Pantalones de correr y deportivas

-Un par de botas de hiking

-Un par de botas de lluvia

-2 impermeables (uno elegante y otro casual)

-Más accesorios

Sé que a estas alturas del post habré perdido una gran cantidad de lectores. Algunos se habrán dormido en algún punto de la enumeración y otros habrán pensado “¿Eso es poca ropa? Vete a la mierda”. Desde luego, qué lenguaje. Sin embargo, gran parte de las lectoras seguirá pensando “¡Eso es poquísima ropa! ¿Vivir así indefinidamente? Sí, vale, ¿y por qué no me quitas mi derecho al agua potable ya de paso?”. Lo sé, lo sé, da vértigo, pero estoy tan contenta desde que me visto a diario con una combinación distinta de estas prendas que he decidido deshacerme de casi toda mi ropa en cuanto llegue a Madrid.

Sin duda, uno de mis juguetes más queridos y machacados.

Aquí en Seattle es muy fácil sentir que vistes bien, por contraste a lo que ves en la calle. Podría extenderme mucho sobre este aspecto de los Seattleites, que me fascina, pero voy a resumirlo en que su marca preferida es The North Face. Tú te pones unas cosillas de Inditex, combinas los colores y añades un complemento y te miran como si fueras Audrey Hepburn. Las únicas personas que demuestran mayor “estilo” (lo entrecomillo porque la falta de “estilo” es un estilo también, del que además soy muy fan) son las chicas asiáticas que están estudiando aquí. Yo hoy he sido profusamente piropeada por una coreana que estudia diseño de moda, lo cual me convierte prácticamente en Kate Moss. O Lady Gaga; no lo tengo muy claro. Pero, en cualquier caso, un icono de estilo.

Las razones por la que creo que es mejor disponer de pocas prendas e ir renovándolas, en lugar de acumular una gran cantidad son las siguientes:

Ser original y combinar bien

Conozco a muchísima gente que viste bien, pero sólo unas pocas personas que a diario eligen una combinación de ropa original. Casi todas ellas tienen que ver con el mundo de la moda. No me refiero a que sigan las tendencias, sino a que todos los días demuestran buen gusto a la hora de elegir las prendas que se ponen. Si trabajas con alguien así, entenderás a lo que me refiero. Son personas que a diario llaman tu atención, casi de manera inconsciente, con un complemento, o una nueva combinación de las prendas que ya les has visto llevar antes. Yo, sin embargo, tengo varias combinaciones que repito una y otra vez, porque me agota barajar tantas posibilidades (y tampoco disfruto con ello). Cuando tu armario se reduce, no tienes más remedio que buscar nuevas combinaciones si no quieres vestir todas las semanas igual, y al final acabas variando más y siendo más consciente de lo que te pones, que cuando tenías el armario lleno.

Los complementos

A mí me encanta comprar collares, pulseras y demás, pero luego me resulta difícil saber combinarlos o incluso acordarme de ponérmelos. Cuando tienes poca ropa, buscas activamente complementos que le den otro aspecto a tus combinaciones y no repites una y otra vez los mismos.

Botas de agua con las que lo estoy petando muy seriamente en Seattle.

 

Comprar mejor

Me he dado cuenta de que, como a diario siento que estoy vistiendo bien, no tengo esa necesidad casi compulsiva de adquirir más prendas, y cuando entro en una tienda, sé exactamente lo que necesito. Tengo una imagen mental de todo lo que hay en mi armario, así que antes de decidirme por algo ya sé con cuántas cosas lo voy a poder combinar. Esto parece sentido común, pero bueno, no puedo decir que el sentido común haya guiado nunca mi paso por la caja registradora.

Sólo ropa que te gusta

Toda la ropa que elegí traerme era aquella que más me gustaba y con la que me sentía mejor. A veces tienes ropa que no te gusta tanto, pero te la pones por algún tipo de sentimiento de culpa absurdo e irracional (¿por qué me compré esto si no estaba muy convencida?) o, aún peor, por pura costumbre. Puede que te dé pena deshacerte de esa ropa, incluso, por motivos sentimentales, pero no es más que ropa. Su función es hacerte sentir cómoda, guapa o lo que sea. Si no la cumple, deshazte de ella. No le debes nada; ¡la ropa no tiene sentimientos!

Vestir bien, sentirte mejor

No sé cuántos lectores habrán llegado hasta aquí. Con el tema de la moda y en general cuando hablas de ropa, es inevitable aparentar la inteligencia de un cenicero en la segunda frase. No sólo suenas superficial, sino que, de hecho, corres el peligro de convertirte en alguien superficial. Pero por mucho que moleste a algunos, la forma de vestir no es algo tan frívolo como en principio puede parecer. Cuando en este artículo o en general utilizo la expresión “vestir bien”, no estoy hablando de seguir las tendencias de la moda imperante o elegir un estilo u otro; cuando digo “vestir bien” me refiero a expresar de manera más o menos certera la imagen que quieres transmitir de ti mismo a los demás. Hay quien dice que para ellos la ropa sólo tiene que ser cómoda y abrigada cuando se requiere, pero luego no veo que esta gente salga a la calle en pijama o con un mono de trabajo (cosa que yo personalmente admiraría). Hay muchas personas que reconocen que no “visten bien”. Es decir, de alguna manera se encuentran incómodos con la combinación de prendas que visten a diario o no creen que tengan un buen criterio para elegirlas. Esto no debería ser muy importante, pero hasta ahora no me he dado cuenta de lo bien que te sientes y lo que mejora tu autoestima cuando todos los días sabes que has hecho una buena elección. No es que yo sea una experta en moda, ni muchísimo menos, pero creo sinceramente que reducir las opciones es una buena medida para alcanzar este punto. Y como soy el Dalai Lama, os lo cuento.

Esta entrada fue publicada en Hábitos, Moda

18 Comentarios

  1. Beatriz
    Publicado: 31 5/12 a las 4:01 | Permalink

    ¡Oh, Dios mío! ¡Ese juego lo tenía yo también! :D (hasta que se lo dieron a mi prima, porque ella tenía la versión barata de los Veinte Duros ¬¬”).

    A mí me ha pasado también eso de descubrir de repente que te sobra la mitad del armario… Y eso que mi armario es un poco más de lo que has descrito en tu lista xD Pero cuando me fui de Erasmus de repente tuve que reducirlo todo mucho pero a mí no me pasó lo que a ti: yo acababa yendo casi siempre igual. Aunque es verdad que aprendes a innovar más con las mismas prendas, no lo niego, pero a mí eso me pasa una vez al mes xD

    Por cierto, alucino, ¿tan mal visten los americanos? Porque en la tele parece que siempre están listos para tirarse de cabeza a una pasarela… xD

  2. Publicado: 31 5/12 a las 8:24 | Permalink

    Dos pantalones largos, unos piratas, cinco camisetas, un vestido, un bikini, un pareo, ropa interior, unas chanclas, unas converse, unas botas de trekking, algunos complementos. Estuve seis meses viviendo de eso cuando viajaba y me di cuenta de todo lo que dices y más (ni te imaginas la de usos que le dí al pareo…). La verdad es que el entorno hace mucho, como tú dices: recién llegada a Londres después de aquello veía super claro que no volvería a caer en la espiral del consumismo pero tras unos meses de vuelta aquí ya he acumulado más ropa de la que me cabe en el armario. Cuando viajaba no veía a nadie que me hiciera sentir ‘underdressed’, aquí es una constante. De todas formas me llama la atención que no tengas ni un solo vestido… yo terminé comprándome el que llevaba cuando ya iba de viaje y me salvó en más de una y mil ocasiones!

  3. Tan
    Publicado: 31 5/12 a las 8:54 | Permalink

    Ójala yo pudiera deshacerme de la ropa con la misma facilidad con la que piensas hacerlo tú, por el contrario, desde cierta línea de tu post, solo pienso en quedarme con la tuya ;) .
    En mi caso lo único que me limita es el espacio físico en mis pequeños armarios/cajones/cajas/rinches etc, y lo único que excusa mi diógenes textil (por supuesto solo ante mi misma) es que mi anatomía no me permite vivir elegantemente con camisetas y un vaquero. Es difícil camuflar el mismo vestido en combinaciones infinitas 3 meses, así que yo opto por la segunda opción : Selección de tejidos para que todo lo que empaquetes pese poco, hasta ahora me funciona, incluso estoy patentando un sistema “tupper” para combinar todos los cambios de vestuario desde casa, con sus complementos y su todo, lo que acabaría para siempre con los dichosos porsiacasos.

    Si lo consigo, te llamo.

    Supongo que no hace falta que diga, a riesgo de parecer r̶u̶b̶i̶a̶ ̶ superficial, que el tema de la indumentaria tiene una importancia tremenda en nuestra sociedad (en la americana no, por lo que cuentas…) se trata de posicionarte, de elegir un camino; el de destacar o el de camuflarte, y ahí decides cómo quieres exactamente que te vean los demás. Negarlo es absurdo, todo el mundo debe plantearse por qué usa tal o cual camiseta, por qué usa vaqueros, por qué nos ponemos corbata en los eventos, o por qué nos negamos a llevarla. Hablar de ropa es hablar de moda, de la de ahora o de la de antes, me da igual, y es un soberano coñazo tener que excusar la superficialidad cada vez que se saca un tema como éste.

    Por cierto, el post se queda soso sin tus fotos de raccord :)

  4. Beta Coqueta
    Publicado: 31 5/12 a las 9:07 | Permalink

    Como soy firme defensora de las normas del “Fondo de Armario”, me ha encantado este post. Y me estoy pensando muy seriamente hacer una redada asesina en mi armario. Menos es más, sí señor.
    Pd: No me extraña que lo petes con esas botas de agua, porque son una pasada!!!

  5. Publicado: 31 5/12 a las 9:43 | Permalink

    ¿Qué tu ropa no tiene sentimientos? ¡¡Tengo unas cuantas tiras de tu hermana que demuestran lo contrario!! :-P

  6. Mar
    Publicado: 31 5/12 a las 11:12 | Permalink

    Sí, sí … pero cuando llevas 12 años trabajando en el mismo sitio y casi con la misma gente (mujeres en su mayoría) ya puedes agotar las leyes de la combinatoria para salir airosa … y ni aún así …

  7. Ana
    Publicado: 31 5/12 a las 11:29 | Permalink

    Por favor Carmen, dime cómo se llamaba el juego. No lo recuerdo y ¡me encanta de pequeña!

    • sonia
      Publicado: 31 5/12 a las 11:40 | Permalink

      Se llamaba “La rueda de la moda” a mi tambien me encantaba!!!!!!

    • María
      Publicado: 31 5/12 a las 16:13 | Permalink

      Yo soy del 84 y en mi época se llamaba “Diseña la moda”.

  8. Publicado: 31 5/12 a las 12:15 | Permalink

    Yo también tuve ese juego jajajaja Ese intento de las madres por hacernos modistas o algo así… xD Era entretenido.

    Pues mira, yo soy de las que tenía el armario REPLETO hasta que un día dije: “Se acabó” y empecé a quitar cosas que llevaba mucho tiempo sin usar, cosas que no quitaba por pena, cosas que eran regalos de gente especial y cosas que pienso que algún día me pondré y me he quedado básicamente con lo que me pongo siempre. La ley de la combinación perfecta aun no la conozco, más bien estoy triste porque me siento poco imaginativa, pero bueno todo se andará. El primer paso lo he dado y los lastres se han ido a la bolsa de “ropa para regalar”!!

  9. María
    Publicado: 31 5/12 a las 15:43 | Permalink

    Yo tengo dos armarios, los típicos de dos puertecitas, y ambos estan llenos, pero no abarrotados. Después siempre acabo poniendome lo mismo, pero como cada vez compro menos y no me hace falta el espacio pues no tiro nada. Se puede vivir con muy poca ropa y vestir muy bien, eso os lo aseguro, lo veo en más gente de la que parece que haya así a simple vista. Eso sí, creo que cada uno tiene que idear bien lo que compra y lo que se pone, porque uno de los motivos por los que hace un año q no compro absolutamente nada de ropa ni complementos es porque después me parece que todo el mundo va vestido igual y con la misma ropa: el que sigue la moda, el que es totalmente vintage (ya todo el mundo va asi), etc. Las personas parecen clones, en serio, es cansino. Al final me ponen delante a dos chicas para que compare y lo tengo claro: elegiría a una con vaqueros, camiseta blanca y cara lavada que a otra con labios rojos, gafas de pasta y el tipico vestidito mono.
    Por cierto, tu suposición inicial es falsa y un prejuicio de los gordos: la gente de filosofía somos tan normales como cualquier otro hijo de vecino, que nos guste la filosofía no está reñido con nada, sería absurdo. Es más cualquiera te diría que con lo que sí que no estamos de acuerdo es con los prejuicios, sean cuales sean, y entre ellos el tuyo. Aún así, me gusta tu blog.
    Un saludo de una licenciada en filosofía y doctorando.

  10. Rebeca
    Publicado: 31 5/12 a las 18:05 | Permalink

    Cada temporada, mis amigas se compran varias prendas, calzado y complementos, de modo que, como no tiran o donan lo de años anteriores, tienen los armarios repletos de ropa de precio asequible, pero (en mi opinión) innecesaria. De hecho, las he visto comprar prendas que jamás les he visto puestas y, por otro lado, con tanta variedad, me resulta imposible recordar si lo que visten un día ya lo habían llevado antes, así que no les pregunto si es nuevo, por temor a equivocarme y que me digan que soy muy despistada (aunque lo soy en lo que respecta a la ropa, porque prefiero utilizar la memoria en asuntos para mí más interesantes). Como soy muy espartana y funcional, me compro sólo lo que necesito (un bolso sustituye al anterior si se ha roto, etc.). Afortunadamente, no me siento discriminada por mis amigas, aunque puedo percibir la presión de la moda y los medios para que consuma las novedades de cada estación.

  11. Srta. Lebron
    Publicado: 31 5/12 a las 18:42 | Permalink

    Vivo sola tengo 26 años y por desgracia no puedo invertir todo lo que quisiera en ropa! Por eso tengo que apañarme con lo que tengo (que la verdad, es bastante) y me encanta cada mañana combinar una falda cualquiera con alguna camisa olvidada y ver como de repente se convierte en la combinacion perfecta… Me gusta jugar con todo mi armario, lo tengo todo visualizado perfectamente en la mente y simplemente sentada en el sofa invento cada dia un modelito diferente… Hago limpiezas de vez en cuando, siempre terminas hartandote de algunas cosas que hay que dar aunque duela (xq inexplicablemente, duele) Pero yo lo siento, me encanta comprar, compraria cada dia! Me he sentido muy identificada en esa parte en la que dices que entras a una tienda y ya sabes perfectamente lo que necesitas, lo tienes todo en mente y ya sabes exactamente con que lo vas a combinar… Solo salgo a comprar cuando me ocurre algo asi… Cuando mirando mi armario me digo… Necesito una camisa negra cualquiera para poder ponerme esto esto y esto otro!! Y salgo a buscarla… Todo el mundo deberia invertir “algo de tiempo” en su manera de vestir… creo que es importante como te vean los demas… soy comercial y es algo que he aprendido en este trabajo… A veces andando por la calle… se ve cada combinacion horrorosa… No es ser superficial, creo… Pienso que inconscientemente es algo que el cerebro asocia automaticamente segun ves a una persona vestida de una manera u otra… Supongo que tambien es cuestion de gustos… Esto es un largo debate… ! Me ha encantado tu blog! Bss

  12. Publicado: 31 5/12 a las 19:06 | Permalink

    Esto se parece bastante al Proyecto 333 ¿no? Pero alargado en el tiempo, lo que tiene mucho más mérito. ¡Felicidades! Demuestra que no es necesario acumular tantísima ropa,y menos consumir tanta. A las Naturoticas nos gusta mucho esta idea y este post.

  13. Publicado: 31 5/12 a las 19:07 | Permalink

    Por cierto, link al Proyecto 333: http://proyecto333.org/

  14. Publicado: 4 6/12 a las 11:22 | Permalink

    A mi me pasa cada vez más que voy de compras y vuelvo de vacío porque no encuentra nada que no tenga, si no eso exactamente, algo parecido. Y compro mejor, o sea, cosas que realmente me llenen y que aporten calidad a mi armario. Aunque no se si sería capaz de salir adelante con tu ropa, creo que acabaría comprando todos los pañuelos y collares de Seattle para compensar.

  15. Mina
    Publicado: 8 7/12 a las 15:51 | Permalink

    Hola Carmen, hace tiempo nos hablaste de unos vaqueros que sentaban estupendamente, o eso parecía. Me gustaría probar qué tal me sientan a mí. Créeme, este año voy a seguir la máxima de este post por necesidad (aunque quizá lo vista de profundidad) y quiero estudiar bien lo que me compro. He intentado buscar ese post pero no sé si tu anterior blog ya no está. ¿Serías tan amable de recordarme el nombre de la marca? Muchas gracias, y sigue haciendo de este un mundo mejor cada día que te levantas con estilo ;-)

Publicar un Comentario

Tu email nunca será publicado o compartido. Los campos requeridos están marcados con un *

*
*

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>