El País

Una semana sin comer carne

Cuando una persona me dice que le encantan los animales, suelo asentir con una sonrisa amable, pero por dentro pienso “¿cómo que los animales? ¿todos los animales? ¿qué sentido tiene eso?”. Es como si a alguien le gustaran todas las personas, cuando bien sabemos que hay personas muy gustables y otras que son auténticos hijos de puta. Entre los animales, como entre las personas, existen individuos maravillosos y otros bastante cabrones (y no quiero señalar a ningún gato en concreto). Tampoco entiendo que esa gente a la que le gustan tanto los animales, coma animales, cuando tiene muchas otras opciones. Es decir, el criterio entre amar a algunos animales y comerse a otros es, cuando menos, bastante arbitrario.

Así también da pena comérselos.

Sin embargo, entiendo bien a la gente que siente empatía hacia los animales; esas personas que no soportan contemplar a un animal sufriendo y que se hacen vegetarianos tras ver alguno de esos documentales donde se denuncian las condiciones del ganado y las aves que consumimos. Comprendo esa empatía instantánea que tiene su causa en las neuronas espejo y en Walt Disney, pero yo no la experimento. Como hija del primer mundo (o al menos era primer mundo cuando nací) he desarrollado una impasibilidad detestable hacia el sufrimiento ajeno y una tendencia a ignorar ciertas cosas, cómo por ejemplo, quién ha fabricado exactamente mis preciosas zapatillas Nike.

Es triste, pero es cierto, y por eso cuando un vegetariano hace algún comentario del tipo “yo no podría comer cadáveres” o “no sé cómo puedes comer cosas que tenían ojos”, siento unas ganas irrefrenables de comerme a su primogénito.

Sin embargo, todo esto empezó a cambiar cuando hace un par de años, mientras hablábamos sobre el proyecto de cultivar carne in-vitro, un amigo dijo que con esta tecnología, si pudiéramos liberar de la explotación el terreno que se dedica a la industria ganadera, nuestras ciudades estarían rodeadas por una naturaleza salvaje y nuestro mundo se parecería a ése que podía verse en Bola de Dragón.

Vivir en el mundo de Bola de Dragón… sé que es naïf y no me siento especialmente orgullosa, pero fue esta idea la que caló en mí, hasta lo más hondo de mi corazón y me hizo replantearme la cuestión del vegetarianismo. Porque, torneos de las artes marciales aparte, un mundo donde la tecnología y la calidad de vida no estuvieran reñidas con el equilibrio ecológico es un mundo que yo moriría por defender.

Lo que quiero decir con esto es que los vegetarianos, aún teniendo una gran causa que promover, se lo han montando bastante mal desde un punto de vista comunicativo. Personalmente, después de haberme informado bien, no tengo la menor duda de que el vegetarianismo es la opción sensata y responsable, pero si tuviera que convencer a alguien, “salvemos a los animales” no sería mi argumento principal, o al menos no el que usaría siempre.  A estas alturas de la película, comer carne de animales podría verse ya como una atrocidad histórica, algo que nuestros antepasados se vieron obligados a hacer, pero que no tiene sentido en el mundo moderno. Comer carne podría parecernos hoy en día una idea tan repugnante como el canibalismo, o bien un derroche energético impensable. Una de las razones por las que toda una nación apoyó una causa como el nazismo y ningún país se ha declarado vegetariano es porque los vegetarianos se expresan a veces como nazis, mientras que los nazis supieron aparentar las formas de sensatos y sabios vegetarianos.

Hablando de nazis, os adelanto, por si ya estáis calentando los dedos para intervenir en los comentarios, que no atiendo a ningún argumento nutricionista en contra del vegetarianismo, por llamarlos argumentos y no frases del todo a un euro como “el ser humano es cazador y carnívoro por naturaleza”, “tenemos caninos porque la evolución, bla, bla, bla”. Me parece un debate estéril, y dado que los vegetarianos no enferman más, ni mueren en masa al pasar los años, queda fuera de discusión que no sea una opción sana y viable. Indignarse y argumentar en contra, para defender el propio comportamiento, no es más que una excusa para expiar cierta culpa que subyace en el fondo y que, tendréis que perdonarme, pero me la pela.

No es que convivir recientemente con un vegetariano me haya animado a convertirme; más bien observar todo lo que yo como y él no, me afianzó de primeras en el bando carnívoro, pero el Señor Rata me propuso un desafío: no comer carne durante una semana para luego contarlo en el blog. Acepté a cambio de que él no fumara durante el mismo tiempo y sellamos el pacto. Él no lo ha cumplido, pero yo me alegro mucho de haberlo hecho. Aquí os dejo mis impresiones:

Ser vegetariano es mucho más fácil que ponerse a régimen

Yo ya sabía que ser vegetariano no es equivalente a comer sano y que de hecho, muchos vegetarianos recientes engordan al abusar de los hidratos y los lácteos o lo que viene a ser, ponerse hasta las trancas de gordeces para sustituir esa sensación de saciedad que deja la carne. Aún así, es difícil disociar esa imagen de libro de texto de la zanahoria, la coliflor y el tomate crudos cuando se habla de “dieta vegetariana”. Me imaginé pasando hambre o, mucho peor, comiendo como una adulta, pero pronto me di cuenta de que mi dieta, conocida por el nombre de “el eterno cumpleaños” tenía muy poca carne en su menú.

Siguiendo el método recomendado por camellos de todo el mundo, el Señor Rata me invitó a las primeras consumiciones.

Durante esta semana he comido platos muy sanos y también cosas que harían llorar a Gandhi, pero en ningún caso he echado de menos añadirles carne. Cualquier persona que se haya puesto a régimen para adelgazar alguna vez, incluso con la dieta menos estricta, ha tenido que ejercer una fuerza de voluntad mayor que la que se necesita para ser vegetariano.

Los vegetarianos y su “club privado”

El Señor Rata y yo fuimos a cenar a un mejicano. Lo primero que hicimos fue buscar los platos que podíamos tomar y, cuando pedimos, nos aseguramos de que no llevaran carne. Por si quedaba alguna duda, el Señor Rata aclaró que los dos éramos vegetarianos. En cuanto la camarera se fue, protesté, pero mi amigo dijo “esta semana ERES vegetariana” y me tuve que callar. Sin embargo, utilizar la etiqueta, por primera vez, me hizo observar ciertas cosas. Para empezar, es como tener un nuevo estatus. Comer es también una actividad social y un vegetariano sentado a la mesa se encuentra condicionado por varios factores: en primer lugar, los menús en España no suelen contar con muchas opciones vegetarianas, por lo que básicamente ha de encontrar “lo que se pueda comer”. En segundo lugar, el vegetariano medio ha de contestar a las mismas preguntas una y otra vez durante prácticamente toda su vida “¿por qué eres vegetariano?, ¿desde cuando?, ¿seguro que no te faltan proteínas?, etc”. Que conste que yo también las he hecho, como la que más, pero comprendo que vivir en este tipo de bucle es casi una maldición. Y cuando el desconocimiento no se expresa en forma de pregunta, sino como acusación, mofa o reproche, el vegetariano se enfrenta al martirio. Bajo este tipo de presión, es normal que algunos vegetarianos se muestren muy radicales defendiendo su postura, y se conviertan, lamentablemente, en malos comunicadores de la idea.

Pero es que están comiendo.

En general, puede decirse que el tiempo que lleva alguien siendo vegetariano es inversamente proporcional a lo que le apetece llamar la atención y discutir sobre ese hecho.

La carne no pide carne

Supongo que imaginaba que mi cuerpo echaría de menos la carne y que sufriría antojos repentinos con los que tendría que lidiar. Pero en sólo nueve días sin comer carne, tengo menos ganas que nunca de hacerlo. Mi cerebro ha sido asombrosamente rápido en hacer el cambio. La carne me parece de pronto un alimento demasiado fuerte, extraño, un lujo excéntrico. Y hay cierta satisfacción también en ser consecuente al fin con algo en lo que llevo tanto tiempo creyendo.  De momento he decidido no comprar más carne y consumirla solo en ocasiones sociales o muy puntuales. Tengo claro que cumpliré con todos los lunes sin carne, sin la menor dificultad y que es delirante no adoptar oficialmente una medida que es tan de sentido común como no fumar en un hospital. Si soy completamente sincera, lo que más me preocupa ahora no es tener que renunciar a todas las hamburguesas y las pizzas pepperoni del mundo, sino no poder volver a disfrutar de ellas.

Donde algunos vegetarianos ven a una vaca retorciéndose de dolor, yo me veré a mí misma haciendo algo equivalente a derramar gasolina en un estanque por el simple placer que me genera hacerlo.

 

Esta entrada fue publicada en Alimentación

48 Comentarios

  1. Publicado: 22 5/12 a las 1:40 | Permalink

    El argumento “vivir en el mundo de Bola de Dragón” es el mejor que he oído nunca para eliminar la carne de la dieta.

    • Verónica
      Publicado: 22 5/12 a las 16:48 | Permalink

      Absolutamente de acuerdo. Me declaro convencida

  2. Leonor
    Publicado: 22 5/12 a las 7:12 | Permalink

    Jjajaja muy buena la crónica… yo soy onmívora convencida y practicante, pero en dos ocasiones y por motivos diversos decidí estar un mes entero sin comer carne… y aunque es cierto que luego he vuelto a ella llena de alegría también es cierto que al principio me costó un poco (al principio=la primera vez) me parecía una comida algo pesada y complicada de digerir.
    Lo único que no has comentado y quizá lo has hecho a propósito por ser tema algo escatológico es cómo cambia tu organismo tras tan solo tres o cuatro días sin comer carne…. a mi me pareció alucinante comprobar en mis propias carnes (valga la redundancia) cómo realmente lo que comes condiciona tantas cosas del funcionamiento de tu cuerpo.

    • Jessica
      Publicado: 2 1/14 a las 19:42 | Permalink

      Estoy pensando muy seriamente desde hace tiempo en dejar la carne. Por el momento estoy informándome muy bien de todo para no tener carencias vitamínicas, proteicas ni nada por el estilo.
      Me gustaría mucho saber a qué te refieres con ” cómo cambia tu organismo tras tan solo tres o cuatro días sin comer carne….cómo realmente lo que comes condiciona tantas cosas del funcionamiento de tu cuerpo”. ¿Qué tipo de cambios notaste?

      Muchas gracias de antemano!

  3. Cris
    Publicado: 22 5/12 a las 7:56 | Permalink

    Sé que tu blog no va de eso, pero si te animas un día podrías pasar algunas recetas de comida vegetariana. Sé que encuentras mil por internet, pero de ti me fío para saber que va a estar riconudo.

  4. bea
    Publicado: 22 5/12 a las 8:58 | Permalink

    Pues yo carne no pero he dejado el atún

  5. vicky
    Publicado: 22 5/12 a las 9:30 | Permalink

    ¿ salvemos a los animales no sería mi argumento principal? ¿algunos vegetarianos son como los nazis? por favor
    la entrada un poco floja, por cierto.

  6. Ana
    Publicado: 22 5/12 a las 10:15 | Permalink

    Pues yo llevo 10 años siendo vegetariana y la entrada no me parece nada floja, al contrario, da en el clavo. No comer carne es tan importante para salvar a las personas como a los animales, hay que hacerlo por razones ecologistas y no por empatía exacerbada hacia los animales…

  7. Publicado: 22 5/12 a las 10:32 | Permalink

    Yo ya llegados a este punto simplemente soy feliz con que la gente se plantee ser vegetariano y que empiecen a pensar ‘out of the box’. Así que me ha encantado la entrada :)

    Pero desde un punto de vista personal, añadiré: ANIMALS RULE!

  8. hector
    Publicado: 22 5/12 a las 11:39 | Permalink

    Completamente de acuerdo con el comentario de Jennifer…
    (aunque a mí los animales no me despiertan un cariño especial, simplemente evito comérmelos)

  9. Yomismo
    Publicado: 22 5/12 a las 12:42 | Permalink

    Decir que no atiendes a argumentos nutricionistas para hablar de vegetarianismo es como decir que no atiendes a argumentos deportivos para hablar de fútbol. La dieta vegetariana sin nada animal (ni huevos ni leche ni, por supuesto, pescado) tiene claras descompensaciones que los vegetarianos tienen que paliar con suplementos. Eso es una verdad médica. Otra cosa es que a los vegetarianos les compense tomar esos suplementos y lo elijan como estilo de vida, lo cual está muy bien y no creo que sea criticable. De hecho, criticar a un vegetariano por serlo es tan absurdo como criticar a un no vegetariano. Pero una dieta totalmente vegetariana (sin suplementos) no es sana y sí, se enferma más, por mucho que digas por tu cara bonita que no.

    • Publicado: 22 5/12 a las 13:07 | Permalink

      a) Estás hablando de los veganos y no los vegetarianos. Los vegetarianos comen huevos, leche, queso y productos derivados de animales, que no animales en sí. Son los veganos los que no comen ningunas de esas cosas.

      b) Yo llevo 17 años siendo vegetariana. Empecé a ser vegetariana con once años así que la prueba factible de que ser vegetariano no es perjudicial soy yo misma. No como carne, ni pescado, ni nada que provenga de un animal muerto (la gelatina por ej)… la leche la evito pero si como huevos de gallinas de corral y queso. Y te puedo decir que estoy así: http://www.youtube.com/watch?v=hzRHqP5FpcU

      Además no tomo ningún suplemento alimenticio, sólo controlo mi dieta y me aseguro de comer cosas con hierro y otros nutrientes que me hacen falta (como las espinaca y el brocoli). No tengo ninguna deficiencia de nada (me hago un análisis de sangre cada año), no tengo colesterol, ni ningún problema serio de salud derivado de ser vegetariana. Además lo de lo que los vegetarianos enferman más te lo has sacado de la manga, porque no veo ninguna estadística que diga eso. Yo rara vez enfermo, creo que la última vez que estuve de baja fue hace cuatro años, creo que poca gente puede decir eso.

      Así que nada. :)

      • Yomismo
        Publicado: 23 5/12 a las 21:38 | Permalink

        No, estoy hablando de vegetarianos estrictos o puros. Los veganos lo son, pero además van más allá, es una filosofía de vida. Tú eres ovolactovegetariana, por lo que ya estabas excluida de mis comentarios sobre carencias.
        Aquí viene muy bien explicado todo http://es.wikipedia.org/wiki/Vegetarianismo
        Yo nunca he estado de baja en los quince años que llevo trabajando pero no lo atribuyo a que como carne.

      • Estoy Como Nunca
        Publicado: 27 2/13 a las 8:56 | Permalink

        JAJAJAJA CASI ME CAG..DE LA RISA CUANDO FUI A VER EL VIDEO QUE DEJASTE AQUI DICIENDO QUE TU ESTAS ASI COMO ELLA JEJEJE, BUENISIMO LE PUSISTE HUMOR A TU MENSAJE ME GUSTA JEJE.

  10. Puertatoledo
    Publicado: 22 5/12 a las 14:14 | Permalink

    Bueno, estoy a punto de perdonarte lo del post sobre el bicarbonato (no dije nada, pero “causas ajenas a mi voluntad” no me pareció un argumento aceptable).

  11. Puertatoledo
    Publicado: 22 5/12 a las 14:31 | Permalink

    No lo quería poner todo en el mismo comentario (manías de una).
    Tengo que decir muchas cosas:
    a) Yo llevo dos años y cinco meses siendo vegetariana. Antes de eso, yo era de esa gente que come lentejas, merienda jamón york y cena pollo. Y un día dije basta y no lo echo de menos.
    b) Nunca en mi vida me había puesto enferma tan poco. Siempre he tenido problemas digestivos, y he estado ingresada varias veces por fallos inmunlógicos. Y eso se ha acabado, mis análisis están fetén y no he vuelto a coger ni unas anginas. Ni siquiera en Finlandia!
    c) Estoy cansada! http://www.youtube.com/watch?v=22e1-kkGEqs Cansada de que la gente me diga “con lo bueno que está un churrasquito” o “y cómo lo soportas? Yo no podría”, como si me estuviera torturando o estuviera yendo a ciclo indoor todos los días, o como si alguien me obligara. No lo como porque no quiero, pero si en algún momento me sintiera bien haciéndolo (en mi caso, quizás si fuera carne de una granja no intensiva) lo haría. Y ya está, no es que lo soporte, es que quiero hacerlo. Por eso no es como una dieta, en la que tienes prohibido comer cosas que te gustan.

    • rebeca
      Publicado: 10 8/13 a las 12:10 | Permalink

      Estoy totalmente de acuerdo contigo, yo llevo poco tiempo sin comer carne, y el dia que decidi dejar de comerla pense que la iba a hechar de menos, pero para mi sorpresa no fue asi, ahora veo los chorizos y el lomo embuchado en la nevera y no me da ninguna gana de probarlo, simplemente no quiero comer carne, no me llama la atencion ya

  12. Publicado: 22 5/12 a las 15:41 | Permalink

    no puedo dejar la carne, he intentado, meses sin comer carne, pero es muy rica jeje

  13. sari
    Publicado: 22 5/12 a las 17:18 | Permalink

    Desp de leer la entrada, que me parecido genial y muy divertida,me ha surgido una duda y a lo mejor alguien que este mas informado que yo puede aclararme:las vacas para producir leche necesitan haber parido un ternero?

    • its
      Publicado: 3 6/12 a las 11:41 | Permalink

      Por supuesto, como una mujer para dar leche ha tenido que parir un bebé.

    • rebeka
      Publicado: 10 8/13 a las 12:13 | Permalink

      a las vacas las tienen preñadas constantemente para que den leche, y en cuanto nace el ternero se lo quitan y la tienen para la leche y asi siempre…. si una vaca vive alrededor de 25 años (suponiendo que no la maten antes) las vacas lecheras solo viven cuatro años!

  14. Beatriz
    Publicado: 22 5/12 a las 17:31 | Permalink

    La crónica me ha parecido estupenda, llena de humor y muy bien relatada.
    Entiendo la sensación de pesadez al comer carne por primera vez, parece que al cuerpo le cuesta asumirlo, como cuando has estado sin comer nada de grasa un tiempo. Pero en mi caso soy omnívora convencida y además creo en la evolución. Mi granito de arena es comer en lo posible carne de pollos criados en libertad, vaquitas que pastan por el monte y similar.
    Respeto tanto al que sólo como fruta caída del árbol, como al vegetariano, como al que lo único verde que se lleva a la boca es una Heineken, pero por favor, vegetarianmos del mundo, no me aleguéis argumentos ecologistas, que las plantaciones masivas de cereales y otros cultivos devastan hectáreas como el que más

    • Merak
      Publicado: 24 5/12 a las 13:03 | Permalink

      Cierto, devastan hectáreas como el que más. Pero conllevan un menor gasto energético. Se necesita mucha más agua y energía para generar un kilo de carne que un kilo de arroz.

      Por lo demás, respeto y admiro a los vegetarianos. Yo no puedo. A menos que me pase toda la vida comiendo tortilla de patatas, chocolate y pasta con tomate frito, no puedo. Desgraciadamente me da un asco tremendo toda verdura cruda o cocinada. OK, toda no. Me cae bien la cebolla. Y el ajo. Y los espárragos trigueros alguna vez. Con la fruta otro tanto, a mí no me parece la chuche de la naturaleza. Me parece el prototipo de chuche en el que la naturaleza se quedó corta, y mucho.

      Y de verdad que no me gusta nada ser así, ojalá me gustara la verdura lo suficiente como para poder privarme de la carne y el pescado. Porque soy consciente del daño que hace al planeta el consumo de carne y de pescado (al océano le quedan dos telediarios), y me gustaría ser vegetariana. Pero francamente, ya me sobran kilos. Si empiezo a alimentarme solo a base de galletas, pasta y tortilla, no cabré por la puerta.

      Aun así, es admirable tu experimento (el Cronista también lo llevó a cabo una vez) y he encontrado la entrada muy interesante. Ya nos dirás si vuelves a comer carne o no. Un beso!

  15. dianespotting
    Publicado: 22 5/12 a las 18:51 | Permalink

    Maravillosa entrada. Me encanta el relato del vegetarianismo desde una posición no vegetariana para producir ese raro sentimiento ausente en muchas relaciones como es la empatía.
    Y sí, se engorda. Cuando me hice vegetariana me metía unos platacos de arroz con verduras o sartenes de verdura con soja salteados que no se los calzaba ni el más bestia de mi pueblo
    Y sí, hay que vigilar el balance de nutrientes que tienen tus comidas. Pero eso tiene una muy buena parte positiva en la que eres consciente de las propiedades de los alimentos y empiezas a escuchar a tu cuerpo, diagnosticando qué clase de elementos debes incorporar.
    Y sí, es un tostón que seas el centro de atención en las comidas. Yo suelo contrapreguntar, ¿y tú por qué comes animales?.

  16. Yol Violet
    Publicado: 22 5/12 a las 20:19 | Permalink

    Me ha encantado el post. Yo le he dado muchas veces vueltas a lo de hacerme vegetariana, y ya no por ser respetuosa con los animales (que también), sino porque la verdad es que, de normal, como muy poca carne. No me gusta demasiado, y paso semanas enteras sin incluir carne en mi lista de la compra, más allá de fiambre de pavo (que sí me gusta, vale -___-) o salchichas de vez en cuando. Así que supongo que no me resultaría demasiado traumático dejar de comerla del todo. Eso sí, creo que jamás, JAMÁS, podría renunciar a los huevos y al queso. De eso sí me siento total y absolutamente incapaz.

    De todas formas, lo más importante es que este post me ha hecho ver este tema de una forma diferente. Creo que necesitaba encontrarme con un enfoque tan absolutamente honesto, fuera de sentimentalismos (no porque los sentimentalismos sean malos, sino porque no suelen ser muy objetivos) y radicalismos. Y estoy de acuerdo en que lo de vivir en un mundo a lo Bola de Dragón ha sido definitivo!

  17. Efe
    Publicado: 22 5/12 a las 21:49 | Permalink

    Ahora ya sabes lo que toca: “La primera vez que comí tofu”

  18. Laura
    Publicado: 22 5/12 a las 22:32 | Permalink

    Ojalá manteca de cerdo in-vitro.

  19. Alex
    Publicado: 22 5/12 a las 23:24 | Permalink

    Desde luego, las mismas gilipolleces siempre. A los amiguitos de la carne, todo bien, pero informaos un poquito de lo que comeis. Que sólo hay que leer las etiquetas (aunque entiendo que a veces con tanto ingrediente innombrable uno se queda como leyendo chino). Y más aún, de lo que pasa si no lo comeis, porque se escuchan una sarta de sandeces que se le quitan a uno las ganas hasta de discutir. A ti, Carmen, felicidades. Por tu post, por tu reflexión y por tu tono. Los gifs me pierden. Gracias de nuevo.

  20. Publicado: 23 5/12 a las 0:34 | Permalink

    Caramba, qué es lo que veo, nada menos que los mismos coloquios filosófico-inteletuales que he tenido sistemática e intermitentemente desde hace 12 años, es decir, desde que soy vegetariano .

    Desde el sujeto que de un minuto a otro se ha convertido en experto en nutrición y te dice que es malísimo y hay que controlarlo casi con un suero pinchado a tu vena, a la asociación simplista “yo como de todo, así no me falta de nada”, pasando por el espontáneo nihilista-guasón que da su interesantísima opinión acompañada de la consabida risotada “pos yo no puedo, que está tó mazo bueno xDD” y acabando por la increíble analista que nos desvela que las plantaciones también hacen dañito, como si los animales no necesitasen hasta unas 100 cosechas extra y una cantidad de agua exorbitada hasta producir las partes despedazadas del cadáver que luego llega a su plato…

    Y sí, amigo, al igual que las hembras humanas, las demás mamíferas necesitan ser fecundadas y tener una cría para segregar leche. Dios, en el caso de que exista, no se molestó en proveernos de expendedores de leche espontáneos. La vaca para producir leche necesita tener un ternero, y esa gestación es forzada una y otra vez, y adivina dónde acaban la mayoría de los ternerillos.

    Ah, espera, que esto es lo que dices del vegetariano nazi… Mumble mumble…

    • Publicado: 23 5/12 a las 0:38 | Permalink

      Ah, y en cuanto al artículo, como artefacto introductorio para las masas despreocupadas es fabuloso, y para los dubitativos también. Plas plas plas.

  21. Publicado: 23 5/12 a las 10:16 | Permalink

    Yo no me voy a meter en el tema, porque no me apetece, la verdad pero he de decir que me ha gustado el enfoque de tu artículo.

    Quería simplemente comentar el hecho de que los que sois vegetarianos, decís desde hace cuánto que lo sois, como los que dicen cuánto llevan sin fumar… Parece que contáis los días o que cuánto más llevéis sin comer carne, más respetable es vuestra opción. Para mi, comer o no comer carne son dos opciones totalmente respetables. Como quien fuma o no fuma. (Alejándonos del debate de si es bueno o malo)

    Por cierto, soy omnívora desde hace 25 años y 6 meses.

    • Puertatoledo
      Publicado: 23 5/12 a las 12:18 | Permalink

      Es porque siempre lo preguntan. Cuando digo que no como carne siempre me preguntan “pero desde cuándo”, como esperando a que yo diga “desde esta mañana”. Si llevas doce años sin hacer una cosa “has tenido tiempo de echarlo de menos”. No es como dejar de fumar, no es por orgullo ni por alardear, es para dejar claro la situación en la que estás y que sabes de lo que hablas.

  22. Tanya
    Publicado: 23 5/12 a las 16:05 | Permalink

    ¿Por qué ha de exponer un vegetariano sus motivos? Quiero decir, sois vegetarianos, bien, yo soy Tanya. Si nos paramos a pensar, tal y como apunta Carmen, de dónde vienen mis zapatillas o quién las hace, de dónde viene el cadáver que me como o cómo se explota a la vaca para que yo me beba mi café con leche mañanero… Entonces cojamos una granada de mano, quitemos la llave, dejémosla cuidadosamente en el centro del salón de casa y corramos hacia el campo, desnudos y liberados.
    No creo en la comida como filosofía de vida u opción a defender, simplemente no comas aquello que no desees comer (por los motivos que sean) y sigue adelante sin escrutar lo que los demás se llevan a la boca, sea comida o sea lo que sea…

  23. susana navarro mañas
    Publicado: 23 5/12 a las 18:57 | Permalink

    totalmente de acuerdo. Yo tb. soy vegetariana y hemos creado una federación animalista en almería. la sugerencia de esta RATA ha sido incluir en Estatutos la promoción de dietas ke no conlleven sufrimiento animal, así como cosméticos, ropa… etc. Hay que ser consecuentes. Un gran artículo. Gracias y un abrazo desde Almería. ;-)

  24. Carla
    Publicado: 23 5/12 a las 23:56 | Permalink

    Como tú, llevaba años con la idea dándome vueltas en la cabeza, hasta que una persona vegetariana, de las que no trata de convencer a nadie, me dijo: “es más que por los animales (argumento que, efectivamente, nunca llegó a ser suficiente para mí), en el momento en que te das cuenta de lo bien que hace al cuerpo dejar de comer carne, simplemente tomas la decisión”.
    Siendo flexible, decidí serlo por 6 meses, que ya pasaron volando, y tengo intenciones firmes de seguir siéndolo permanentemente (me podría permitir un ceviche de vez en cuando). Fue, como dices, facilísimo encontrar opciones vegetarianas, incluso para alguien rodeada de omnívoros y que come fuera al menos un par de veces por semana.
    Me siento mejor que nunca y con una piel lindísima, que cambió al mes de dejar de comer carne y que fue algo que no pensé que pudiese suceder nunca, a pesar de bañarme en cremas hidratantes cada día de los últimos 10 años (si no son más) de mi vida.

  25. Maitezchu
    Publicado: 24 5/12 a las 12:29 | Permalink

    Tengo que decir que me ha gustado tu artículo mucho, pero quería incluir un comentario…

    ¿Porque nadie se plantea que existen maneras más respetuosas de comer carne? Yo ya llevo bastantes años tomando productos ecológicos, tanto carne, como huevos… y aunque tambien es carne, y estoy de acuerdo que es bueno disminuir su consumo, desde luego el impacto en el medio ambiente, en el bienestar de los animales y en el sabor final no tiene nada que ver…

    Por otro lado, y dando un punto a favor a los vegetarianos extrictos, no existe ningún problema de deficits nutricionales si comes con cabeza. Ser vegetariano no es alimentarse unicamente de lechuga. El te bencha o las algas tienen mucho más calcio que la leche, los germinados y las legumbres estan llenos de proteínas, por poner solo un par de ejemplos. Además en muchos casos estos alimentos se digieren mejor que la carne, así que el nivel de asimilación de dichos nutrientes por el organismo es mucho más alto.

    • Yomismo
      Publicado: 24 5/12 a las 17:42 | Permalink

      Eso no es así. Si entendemos por vegetarianos estrictos aquellos que no comen ni huevos ni leche, tienen sí o sí un déficit de vitamina B12. Además, las proteínas vegetales son incompletas puesto que no contienen todos los aminoácidos elementales. Todo esto puede ser superado con lácteos y huevos pero sin ellos necesitas suplementos. Sobre todo por la vitamina.

      • Patricia
        Publicado: 24 5/12 a las 19:10 | Permalink

        Te equivocas, las proteínas completas se pueden obtener combinando proteínas parciales, por ejemplo: hummus con pan pita o frijoles con tortilla (de pan). De esas dos combinaciones puedes obtener todos los aminoácidos que forman una proteína completa sin necesidad de comer productos de origen animal.

        Con la b12 tienes razón porque principalmente se encuentra en el marisco y el pescado, pero también puedes tomar productos como leche de soja y cereales enriquecidos con b12 sintético. :)

        • Maitezchu
          Publicado: 25 5/12 a las 9:23 | Permalink

          El polen por ejemplo tiene la vitamina B12 y todos los aminoácidos conocidos, además de otros nutrientes…

  26. yasuni
    Publicado: 24 5/12 a las 21:56 | Permalink

    En cierta parte siento simpatía por tu entrada y yo misma fui vegetariana durante año y medio pero, como estudiante de medicina estrujándose los sesos por un triste aprobado; me hiere en lo más profundo del alma que “no atiendas a ningún argumento nutricionista” porque no conoces a ningún vegetariano que haya enfermado. La verdad, no sé si tendrás una muestra muy representativa o lo dices porque tu amigo está hecho un toro.
    Espero que te documentes bien, tomes complementos alimenticios y no tengas reglas abundantes. Si no es así, espero que cuentes la experiencia de tener anemia, degeneración nerviosa y raquitismo.

  27. nenuphart
    Publicado: 30 5/12 a las 9:13 | Permalink

    Llevo 18 años siendo vegetariana y me encuentro perfectamente de salud. De hecho, nunca cojo gripes, a pesar ke a mi alrededor los carnivoros caigan fulminados en invierno. da ke pensar. desde el punto de vista psicologico, esta comprobado ke comer carne aporta torpeza mental, ya ke nadie se esfuerza en ser cosnciente de lo ke esta comiendo, sino todo lo contrario, hace esfuerzos en no ser consciente de lo ke come: trozos de cadaver en un plato. cultivar lo contrario de la plena consciencia entorpece la mente. si kereis documentaros, aki teneis una fuente fiable : http://www.thechinastudy.com/

    • its
      Publicado: 3 6/12 a las 11:50 | Permalink

      Comer carne no es sinónimo de ser un torpe mental, yo como carne y soy consciente de dónde viene, cómo ha sido alimentado, dónde, en qué condiciones, etc. De esta manera intento hacer una elección lo más sostenible posible, comprando alimentos de granjas o caseríos cercanos, que han tenido una alimentación adecuada, han estado al aire libre… Y con las verduras igual

      • Loana
        Publicado: 20 2/13 a las 16:59 | Permalink

        Its: Es cierto, no tiene nada que ver. Muy bien, pero luego informate mejor sobre el tema “granjas” etc, de todos modos no se si lo haces por lo “moral” o solo por salud, pero fíjate todos los beneficios que trae el vegetarianismo, y lo que puede generar en el futuro también. (Fíjate que con lo “moral” quise decir por si no eres especista o si lo eres, a eso me refería y no te lo digo como insulto por favor comprende…)
        Atte. GO VEGAN!

  28. Magui
    Publicado: 30 5/12 a las 11:43 | Permalink

    Me ha gustado tu post, no soy vegetariana (tampoco descarto serlo algún día) pero siempre me ha parecido loable la gente que lo es y esto de que haya dos posiciones enfrentadas me parece ya una manía intrínseca del ser humano por dicotomizar todo (sea fútbol, política..), radicalizarlo todo y defender una postura a capa y espada. Cada uno es libre, pero no es muy difícil entender la lógica del vegetarianismo y reconocer que es una práctica que beneficia al medioambiente, caray. Tristemente, desde el punto de vista medioambiental lo único realmente efectivo sería ser vegano, porque para producir leche, queso, huevos, etc, sigues necesitando tener animales en cautividad, en condiciones inhumanas si pretendes abastecer a la población en su totalidad, gastando pastos y recursos hídricos. Pero bueno, ser vegetariano es un buen principio. Lo de la ganadería ecológica, creo que el problema es que si todos quisiéramos consumirla no habría para todos, porque el ritmo de consumo de nuestras sociedades es lo que lleva a que las cosas se hagan lo mal que se hacen. Yo consumo carne y huevos ecológicos, soy como socia de una casa concreta que me la sirve directamente, pero precisamente porque la producción es menor y respetando mas los ciclos, etc, pues no pueden aceptar mas de un número concreto de compradores.
    Y en cuanto a los enfrentamientos por quién es mas sano o menos, y la repercusión de cada dieta en la salud; me da que esa no es la cuestión, argumentos de unos y otros pueden ser infinitos, y que uno enferme a menudo o no no solo depende de la alimentación, seguro que hay vegetarianos con salud de hierro y también he conocido cabreros de montaña cuya principal alimentación es la carne y están como robles con 80 años; la mierda que respiramos, los estreses, los químicos, no nos libramos ni los unos ni los otros. Hace años la OMS recomendó que mujeres embarazadas y niños no tomasen espinacas por las altas concentraciones de nitratos que acumulan: tenemos también suelos de mierda y así están las cosas, así que discutir por lo que es mas sano…. me parece una discusión estéril. Sanas ya quedan pocas cosas, a lo mejor huir a Samoa pero no cabemos todos.
    Así que no entiendo por qué los omnívoros atacan a los vegetarianos, si es una opción muy respetable, tanto o mas como dejar de comprar en Zara, o a Nike, o ir en bici (que por cierto dentro de la ciudad no es nada saludable, pero es una opción personal), o ser de una ONG. Si la carne llegara a prohibirse por consecuencias de sostenibilidad tampoco me parecería un drama.

  29. Carnifex
    Publicado: 31 5/12 a las 22:47 | Permalink

    Algo que nadie ha expuesto es que ser vegetariano es una opción bastante “pija”, en todos los sentidos.
    El primero, que por una supuesta “filosofía de vida” aka “soy mejor que tú” te autolimitas y cortas tu adaptabilidad a ir de viaje a cualquier sitio o a tener que ser esclavo del “soy vegetariano” en todos los restaurantes. Que por supuesto, no van a ser el menu del dia del bar Paco, a lo que va la otra vertiente del “pijo”.
    Ahora lo de comer cadaveres: No sé que os imaginais que es una lechuga, pero es un cadaver, al igual que una manzana o el arroz. La pasta, la harina o el pan es “comida procesada”.
    Y es que uno que ha conocido a muchos veganos de la vertiente nazi y sí soy nutricionista, os puedo decir que se puede llevar una buena dieta vegetariana con proteinas y tal, eso es completamente cierto, pero desde luego, no es para vagos que no quieran vivir esclavizados de su comida.

    • hector
      Publicado: 6 9/12 a las 2:54 | Permalink

      Jaja… este último comentario me ha matado.

      (Porque es de coña, ¿no?)

    • Laura
      Publicado: 29 8/13 a las 3:07 | Permalink

      Argumento zonzo si los hay y los omnìvoros lo dicen constantemente…. los vegetales estàn vivos, una banana no se “muere” cuando cae del àrbol del plàtano, comer frutas y verduras NO es comer cadàveres… sigue siendo omnìvora si quieres, pero el argumento èse NO es vàlido definitivamente.

  30. Estoy Como Nunca
    Publicado: 27 2/13 a las 9:02 | Permalink

    Aproposito Adolfo Hitler era vegetariano jejeje, el pobre le toco volverse vegetariano por razones de salud. Tenia sifilis y esa era la unica forma que medio la controlaba porque para la epoca que el existio los antibioticos eran muy escasos. Claro que la sifilis le afecto tanto el cerebro que no comia animales pero si Judios.

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