El País

Trabajar con uno mismo: las bibliotecas

Vivir sola tiene sus grandes momentos. Por ejemplo, cuando llegas a casa de un viaje, muy cansada, y odias con intenso fervor a la Humanidad. O cuando abres un ojo un sábado por la mañana, no se escucha ni un ruido, todo está en calma y decides seguir durmiendo hasta perder el control. O algunos viernes por la tarde, cuando te confiesas a ti misma que lo que te apetece es quedarte en casa leyendo.

Pero en general, vivir sola es bastante infierno, no seré yo quien lo niegue. No digo que sea menos infierno que el que es a veces vivir con tus padres o con tus hijos, con amigos o con una pareja. Es un infierno distinto y, eso sí, de una calidad mucho más profunda.

Pero por muchos años que lleves viviendo solo, el infierno de verdad, el infierno de suplicar clemencia y una muerte rápida, empieza cuando, además de vivir solo, trabajas en casa. Creo que todos los freelances que me estén leyendo ahora van a darme la razón, sobre todo aquellos que no cuentan con la referencia horaria de esa puerta que se abre cuando llega tu compañero de piso o esa novia que entra quejándose amargamente de su oficina y que espera que tú, ya que estás en casa, hayas puesto la lavadora.

Los que vivimos solos y trabajamos en casa no contamos con esas maravillosas interrupciones. Nada de puertas, nada de quejas y saludos, nada de nada: ruido blanco vital.

Éste, amigos, es el Vietnam de la soledad.

Como yo soy una persona que generalmente disfruta bastante de estar sola, pensé que podría afrontarlo, que establecería victoriosa un horario, unas pautas, una agradable rutina. Pero no, no fue así cómo terminó la cosa.

Una vez que ya lo has admitido, que ya has desertado de Vietnam, que te has tragado tu vergüenza y que lo único a lo que aspiras es a recuperar tu cordura, tienes varias alternativas:

-El coworking: Es decir, compartir oficina. A mí esta solución me parece estupenda pero no me vale, porque parte de mi trabajo consiste en escribir –escribir en serio, no esto–, y si estoy escribiendo no puedo saludar a un conocido o parar para un café. Escribir es una de las actividades más solitarias que existen y yo, al menos, necesito pasar muchas horas escuchando sólo la voz de mi cabeza, para que esa voz cobre la suficiente fuerza y se convierta en un narrador eficaz. Así que lo que quiero es estar sola sin estar sola, lo cual no es tan difícil de conseguir como parece.

-Las cafeterías: En Estados Unidos es casi más habitual encontrar las mesas ocupadas por gente a solas con sus cascos y su portátil que por alegres grupos de amigos departiendo sobre la vida, pero yo en España aún no he encontrado un lugar donde no me sienta incómoda ocupando una mesa durante horas y mucho menos uno donde me animen a ello proporcionándome enchufes para la batería y wifi gratuita.

-Las bibliotecas: Aunque estoy escribiendo esto sentada en una de las bibliotecas más alucinantes del mundo, a mí cualquier biblioteca me vale. Ese cuarto pequeño y mohoso que un colegio público de escasos fondos ha habilitado como biblioteca: perfecto. A mí las bibliotecas me hacen sentir siempre como en casa, como si me hubiera criado entre dos estanterías, hubiera aprendido a hablar leyendo, y el mundo exterior fuera para mí una cosa reciente y hostil donde me han obligado a integrarme. Salvo en época de exámenes, donde el ambiente es más tirando a campo de concentración, las bibliotecas son el refugio perfecto para cualquiera que necesite concentrarse o disfrutar de un poco de silencio. A mí no sólo me devuelven la calma sino que me restablecen el espíritu. Es lo más parecido que yo he encontrado a un oasis, un refugio y un templo. Si algún día desaparecen, enterradme con ellas.

Esta entrada fue publicada en Hábitos, Lugares

14 Comentarios

  1. Brogan
    Publicado: 20 6/12 a las 23:43 | Permalink

    Hola Carmen,

    comparto al 100% tu reflexión. Yo trabajo solo, escribiendo tesis doctoral y novela, además de los encargos que suelen llegar de vez en cuando. Y no, tampoco salí victorioso.

    Me gustaría que algún día hablaras acerca de cómo elegir un tema para escribir al margen de todo, en un blog o una red social, por ejemplo. Seguro que tu creatividad da mucho de sí.

    Un saludo.

  2. j.
    Publicado: 21 6/12 a las 8:13 | Permalink

    me uno a la petición. habla de literatura

  3. Ner
    Publicado: 21 6/12 a las 11:01 | Permalink

    Eso! Háblanos de literatura algún día suelto. O también, en qué otros lugares cibernéticos o impresos podemos disfrutar de tu escritura.

  4. Publicado: 21 6/12 a las 13:17 | Permalink

    Yo no trabajo en casa, pero casi. Y donde trabajo es una biblioteca (privada, pero biblioteca al fin y al cabo) y las ADORO. Tranquilidad, silencio… maravilloso.

    A parte de eso, siempre me gustaron las bibliotecas para leer o estudiar. Son otro mundo.

    Y me uno al resto con lo del tema literatura!

  5. Publicado: 21 6/12 a las 16:25 | Permalink

    Me gusta mucho no muchísimo todo lo que cuentas y como lo cuentas, te leo encantadísima!

  6. Publicado: 22 6/12 a las 10:00 | Permalink

    Me ha encantado tu post. Trabajo en casa y en bibliotecas, hablo de ellas en mi blog a menudo, comparto esa pasión. Gracias por este hallazgo.

  7. Silvia
    Publicado: 22 6/12 a las 10:11 | Permalink

    Hola, Carmen.

    Yo no soy escritora, sino traductora, y, como tal, me siento también bastante identificada con lo que has escrito. No vivo sola, pero mi pareja pasa tanto tiempo fuera (fines de semana incluidos) que prácticamente solo comparto piso con mis perros y las voces de mi cabeza, mis únicos interlocutores. Y lo escalofriante es que todos empiezan a responderme. No, yo tampoco lo llevo bien.

    Traduzco libros, así que en cierto modo necesito esas mismas condiciones de trabajo, y las consigo en sitios donde haya la gente suficiente para poder sentirme bien sola: cafeterías y bibliotecas. Lo malo de estas últimas es que siempre termino perdiéndome por los catálogos y los pasillos como se pierde una saltando de enlace en enlace.

  8. slomillo
    Publicado: 24 6/12 a las 13:47 | Permalink

    bueno…hay muchos tipos de soledad…desde la que sugiere laotse a la de diez en compañia…nuestro amigo taoista dice que cuando se tienen muchas ganas de compañia que nos encontremos con nostros mismos…el otro caso, el de los diez, es el de diez trabajadores de un banco que comen juntos y mientras les llega el condumio, cada uno se enzarza con su aparato electronico como si estuvieran solos, como una esfinge del desierto…las posibilidades de soledad son infinitas…

  9. Publicado: 24 6/12 a las 16:13 | Permalink

    ¡Viva las bibliotecas! A mí también me resultan básicas para escribir y dibujar… son el punto de partida del I+D+i :)

  10. VB
    Publicado: 26 6/12 a las 12:02 | Permalink

    Llamadme paranoica, pero yo no puedo trabajar en una biblioteca porque si tuviese que ir al lavabo estaría temiendo todo el rato que me robasen el portátil…

    ¿Hay algún truco para que no te roben que yo no conozca? ¿Sin infundados mis temores?

    • Lorena
      Publicado: 9 7/12 a las 10:40 | Permalink

      Pues el tìpico candado de ordenador portàtil… lo vende en cualquier tienda de informàtica o accesorios de PCs…

  11. Lizzie
    Publicado: 28 6/12 a las 23:42 | Permalink

    Deberías de viajar a México, en especial a Ciudad Universitaria, aquí encontrarás la Biblioteca Central, y si en las bibliotecas te sientes bien, en esta te sentiras en casa.

  12. Publicado: 30 6/12 a las 1:28 | Permalink

    Me ocurre lo mismo con la soledad voluntaria y las bibliotecas. Son perfectas. Esa que muestras es alucinante. Yo pasé febrero del 2011 en la nacional, trabajando en happy thing y allí nadie te va a ir a buscar. Han parado la apertura de la biblioteca del Retiro, en el antiguo zoo, que tiene una pinta apelotante. Como freelance, he alquilado despachos, he hecho coworking, he trabajado en casa y, por lo general, si es trabajo de publicidad, prefiero ir a las agencias para trabajar en equipo. Pero para hacer viñetas o cuentos de enanos, bibliotecas. yesyesyes. Aprovecho para spamear http://casa53.com/2012/04/09/libre-libraries/

  13. Lorena
    Publicado: 9 7/12 a las 10:39 | Permalink

    Pues entonces, te va a encanter este tablòn del pinterest, yo estoy suscrita http://pinterest.com/jumagoma/templo-de-libros/

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