El País

La mejor forma de hacer turismo: corre por la ciudad

En esa parte dedicada a las noticias absolutamente intrascendentes, que constituye el grueso de los informativos nacionales, vi una vez un reportaje sobre guías de turismo que ofrecían visitas guiadas por Madrid, pero corriendo. En las imágenes, unos cuantos abuelos en chándal seguían, como podían, a un tipo que les llevaba por lugares, tan poco transitados y tan apetecibles para sudar bajo el sol castizo, como la calle Bailén.

Inmediatamente, clasifiqué esta noticia en mi carpeta mental etiquetada como “Mayores mierdas de la civilización” (quien dice carpeta mental, dice edificio de setenta y cinco plantas mental), en el apartado de chorradas menores, muy cerca de mi conocimiento sobre cierta empresa que, copiando a una de las películas más ñoñas del cine, se dedica a llevar a tus peluches de vacaciones, hacerles fotos y mandártelas, a cambio de que tú, que eres subnormal profundo, LES PAGUES POR ELLO.

Pero lo sé, lo sé, “cada uno se gasta el dinero en lo que le da la gana, el criterio es subjetivo, cómo es posible que le paguen a la autora de este artículo por escribir semejante cosa, El País va de mal en peor, libertad de expresión, bla, bla, bla, bla, Hitler.”. Conozco el discurso, gracias. Y por una vez en la vida, voy admitir lo equivocada que estuve en uno de esos juicios sumarísimos que realizo -por qué negarlo- unas treinta veces por minuto:

Hacer turismo corriendo es una de las mejores cosas que se le pueden ocurrir a un ser humano.

Zapatillas asombrosamente bonitas.

Como ya sabéis, vine a Seattle hace dos semanas (he tenido que mirar el calendario ahora mismo para cerciorarme de que no han sido dos años), decidida, entre otras cosas, a continuar aquí mi proceso de introducción al fascinante mundo del running, o lo que viene a ser CORRER.

Ya imaginaba que buscar rutas y salir a correr en una ciudad nueva sería interesante, y no es que me encuentre aquí en calidad de turista, exactamente, aunque eso sea lo que diga mi pasaporte. Pero hasta que he llevado a la práctica el plan, no he podido darme cuenta de lo recomendable que es la experiencia. Así que, para esa gente que corre, habitual u ocasionalmente, escribo a continuación las razones por las que, para esa escapada romántica de fin de semana, el viaje relámpago de trabajo o las vacaciones de verano perfectamente planificadas, uno debe llevar siempre las zapatillas de correr en la maleta.

-Mira la ciudad cuando nadie está mirando:

Salir a correr muy temprano por la mañana te permite echar una ojeada a las personas y a las calles a una hora en la que los transeúntes están todavía un poco dormidos, de camino a sus obligaciones, y la mayoría de los turistas no han salido aún, porque se encuentran enfrascados en el histórico conflicto de “tenemos que aprovechar el tiempo para ver la mayor cantidad de cosas” vs. “no he venido de vacaciones para madrugar y tener un horario”. La luz todavía es suave y las sombras son alargadas; hay calles prácticamente desiertas, y no hay gente posando junto a los monumentos. Es más, como no hay gente haciéndolo, tú no te sientes obligado a hacerlo, y la civilización humana en general sale ganando.

Más fotos (si queréis, claro) en mi instagram @pachequismos.

-Libérate del disfraz de turista:

Aunque ahora todo el mundo se considera “viajero”, y no “turista” (a ver si os creéis que los publicistas somos idiotas; eso lo inventamos nosotros para vender viajes más caros), en el momento en el que uno saca una cámara y le hace una foto al puente de Brooklyn, o a su cuenco de arroz en el puesto de comida de un mercado chino, PUM, se convierte en turista. Me da igual que seas corresponsal del New York Times, si estás en un país por primera vez y te sorprende o te impresiona algo que otras personas ven a diario es porque ERES UN TURISTA Y TE CALLAS. Pero está bien, asumámoslo, no hagamos un drama de ello. Todos hemos hecho algo equivalente a sostener la torre de Pisa en una foto o volver del Caribe con trencitas, y mientras lo hayamos disfrutado, bien hecho está.

Mi problema con ser turista radica en lo contrario, es decir, lo que mi propio rol de turista me ha obligado a hacer y no he disfrutado en absoluto: como seguir ese ritmo de paseo cansino, con parada, foto, paseo, parada de “¿hemos perdido a fulano? Ah, no, ahí está”, paseo, foto, parada “¿no deberíamos visitar esto antes de comer? Qué bien lo estamos pasando”. O a atravesar todos esos pasillos de museos, esforzándome en poner interés, cuando lo único que recuerdo de la experiencia es lo que me dolían los hombros o el alivio que sentí mirar el último cuadro.

Como expliqué una vez aquí en este post, salir a la calle con ropa de correr es como envolverte en una capa de inmunidad moral. Prácticamente te estás presentando ante una ciudad nueva en algo parecido a un pijama y nadie se va a atrever a dedicarte esa mirada. Ni el ejecutivo ario europeo, ni la newyorker de estilo impecable y café en la mano, ni el comerciante asiático sabelotodo, van a poder descifrar la historia tras tu apariencia, aunque claramente te perciban como extranjero. Puedes esquivarlos mientras corres pensando que eres un diplomático estresado, un exiliado político, un agente secreto o, simplemente, una bala perdida. Pero no un turista.

Y lo mejor de todo: si alguien quiere perseguirte para venderte algo, va a tener que correr también.

-Las mejores fotos del mundo:

Algunos pensaréis que eso de visitar la ciudad corriendo está muy bien, pero cómo vais a poder llenar las tropecientas gigas de la tarjeta de memoria de vuestra réflex, con sugerentes paisajes en los que parece que se ha colado vuestra novia en actitud adorable y casual, o cómo vais a conocer al entrañable dueño del bar que sólo ha sido amable y simpático con vosotros -porque a vosotros siempre os pasan esas cosas-, y os ha recomendado sitios locales y auténticos. Bueno, lo primero no es incompatible con todo lo demás. Uno regresa después de correr, se ducha, se viste normal y sale a hacer de turista, de viajero o lo que le dé la gana.

Pero antes, cuando era más temprano, esa impresionante vista de la ciudad sólo la mirabas tú, mientras tu cerebro estaba más ocupado que un cártel de Colombia segregando todo lo necesario para que sobrevivieras al esfuerzo de subir una calle empinada. Y es posible que al mirar las fotos de aquel viaje no te acuerdes de cuándo hiciste alguna, es posible que hayas cambiado de pareja y, en tu memoria, al dueño del bar se le haya borrado el nombre y el rostro. Pero las imágenes que contemplaste en tu carrera seguirán grabadas a fuego (o más bien, gracias a la adrenalina y las endorfinas) en tu memoria.

Y cuando vuelvas a ese lugar (quizá el mismo día un poco más tarde), la ciudad y tú os guiñaréis un ojo cuando nadie esté mirando, porque recordaréis cuando ella te atacó con esa subida y tú le escupiste, y cómo te contestó ella con dos semáforos en rojo, y cómo la machacaste tú durante cuatro manzanas, y cómo se te meó encima con esa llovizna traidora y cómo os reconciliasteis ambos al final, con aquel banco, la brisa, la sombra o el rayo de sol.

Te darás cuenta de que la ciudad y tú ya os conocéis de sobra.

Esta entrada fue publicada en Deporte, Entretenimiento, Hábitos, Lugares

18 Comentarios

  1. Publicado: 8 5/12 a las 0:31 | Permalink

    Por la presente declaro este como mejor post del blog hasta la fecha y exijo que keep it coming, baby.

    • Raquel D.K.
      Publicado: 8 5/12 a las 14:51 | Permalink

      Y usted, Sr. Instructor…tiene un ojazo fotográfico impresionante. Chapeau! :)

    • Publicado: 8 5/12 a las 16:26 | Permalink

      Amen a eso, hermano.

  2. Raquel D.K.
    Publicado: 8 5/12 a las 10:49 | Permalink

    Los dos últimos párrafos me han emocionado! :’-|

  3. Publicado: 8 5/12 a las 16:03 | Permalink

    Genial post.
    Y la pregunta que yo siempre hago: ¿con o sin música en los oídos?

    • Carmen Pacheco
      Publicado: 9 5/12 a las 2:13 | Permalink

      Gracias. Yo prefiero con música porque si no, me oigo respirar y me canso más. Pero la primera vez que salí a correr, recuerdo que me cansaba tanto que no soportaba ni escuchar música.

  4. papalbina
    Publicado: 8 5/12 a las 16:12 | Permalink

    mira que lo intento, pero no acabo de cogerle el gustillo a eso de correr… lo peor son las agujetas después del primer día tras una pausa larga (o sea, las que tendré mañana probablemente)… de todas formas, tendré en cuenta el consejo y algún día me llevaré los playeros de correr a mis viajes.

  5. Publicado: 8 5/12 a las 16:14 | Permalink

    Totalmente de acuerdo con esto. Lo dice un corredor que pasa un tercio de su vida viajando. Lo único molesto son las lesiones de vez en cuando, como la tendinitis rotuliana que me provoqué forzando la semana pasada en Londres.

  6. rocio
    Publicado: 8 5/12 a las 16:42 | Permalink

    estoy de acuerdo, es lo mejor para conocer las ciudades
    http://www.itloves.com
    web de mucha aceptación en andalucía y nueva coleccion primavera verano os recomiendo verla a todas, se venden muchisiisisiisismo

  7. Iren
    Publicado: 8 5/12 a las 20:21 | Permalink

    Necesito mas datos de esas zapatillas

  8. Puertatoledo
    Publicado: 9 5/12 a las 18:06 | Permalink

    Sí sí, muy bonitas las zapatillas, pero dos cosas te tengo que decir:
    1.- A ver el post sobre el no-poo cuándo nos lo traes, que muchas uñas y tal, pero yo creo que ya has tenido tiempo suficiente para hacer un juicio de valor sobre el bicarbonato y yo, por lo menos, estoy esperando desde entonces.
    2.- Tienes un truco para correr? quiero decir, el primer día te echaste a la calle y corriste media hora o anduviste-corriste-anduviste hasta que te acostumbraste y no echaste los higadillos? Aquí, la opinión de El Instructor sería de ayuda porque yo es que no aguanto más de cinco minutos. Yo diría que ni tres.

  9. Carmen Pacheco
    Publicado: 9 5/12 a las 18:14 | Permalink

    1. No he podido escribir el post del bicarbonato por causas ajenas a mi voluntad. Ahí lo dejo.

    2. Sí, sigo este programa http://www.runners.es/plan-para-empezar-a-correr-3-dias-por-semana que me recomendó un lector de este blog. Voy por la semana 7 y si consigo terminarlo, escribiré un post sobre ello. Pero hasta que no lo haga, no me siento capaz de dar consejos a nadie sobre cómo empezar a correr.

  10. Ana
    Publicado: 9 5/12 a las 19:06 | Permalink

    De tus mejores posts Carmen, felicidades :)

  11. Marta
    Publicado: 10 5/12 a las 18:42 | Permalink

    Carmen, dos cosas te voy a decir:
    1. eres muy grande (qué post madre, qué post!! – leáse esto con tono de admiración-).
    2. yo soy muy fan (tuya).

  12. arzur
    Publicado: 11 5/12 a las 11:32 | Permalink

    De lo mejor que te he leído. Una maravilla de post, estoy muy cerca de empezar a salir a correr.

  13. Publicado: 21 5/12 a las 14:01 | Permalink

    La mejor forma de hacer turismo: corre por la ciudad: Blogs | S Moda EL PAÍS Very nice post. I just stumbled upon your weblog and wished to say that I have really enjoyed surfing around your blog posts. After all I’ll be subscribing to your rss feed and I hope you write again very soon!

  14. Alex
    Publicado: 22 5/12 a las 23:06 | Permalink

    Jajajaja. Gracias, Carmen.

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