El País

Introducción a los batidos verdes

Vivo con la esperanza de que el extremismo destructivo que caracteriza algunos de mis hábitos llegue en algún momento a su tope y rebote disparado hacia el otro lado. ¿Podría haber ocurrido esto con mi desayuno? No me gustaría lanzar las campanas al vuelo, pero parece una gran distancia recorrida pasar de tomar una cocacola helada directamente de la lata (¡explosión de burbujas a las ocho de la mañana!) y una pieza de bollería industrial a beberme esto:

Viaje a las antípodas de la salud.

Desde aquella experiencia que os conté, y ahora que he abandonado la carne, llevo un tiempo investigando las bases de la dieta crudivegana. Mi impresión es que existen de verdad beneficios enormes en sus principios, pero desgraciadamente no se ha popularizado, por la cantidad de gente loca que la promulga. No todos los crudiveganos están locos, ni mucho menos, pero parece que ser que todos los locos han decidido hacerse crudiveganos. Cuando de repente crees que has dado por fin con  una fuente de información fiable, empiezan a hablarte de Eva y Adán.

Sin embargo, durante mi investigación, he tenido la suerte de toparme con una joya de la dieta crudivegana: los batidos verdes en el desayuno.

Los batidos verdes se elaboran mezclando frutas con agua y hojas verdes: espinacas, lechuga, berza, acelgas, hojas de zanahoria, col, etc. Y hierbas aromáticas como el perejil o el cilantro. De esta forma, todas las mañanas provees a tu cuerpo de valiosos nutrientes y le ahorras tener que digerirlos en forma de ensaladas.

Y ahora, vosotros diréis: muy bien, pero sabrá a culo, ¿no? Bueno, aquí vino mi sorpresa, porque en realidad están bastante buenos.

Nunca he sido muy fan de los batidos de frutas, a no ser que me los sirva un camarero con acento sobre una base de ron. Si llevan plátano y están demasiado densos, siento el mismo rechazo instintivo que ante cualquier comida triturada. Es algo que desarrolla tu cuerpo, a muy temprana edad cuando, después de un número determinado de potitos de frutas, empiezas a sospechar que te la están metiendo doblada.

Pero los batidos verdes incorporan un matiz de sabor inesperado que combina muy bien con la fruta. De momento he probado sólo el de melón con perejil y el de kiwi con espinacas, y ambos me han encantado. Su aspecto burbujeante y pantanoso no hace más que incrementar su atractivo, pero es que yo soy muy así.

Eso sí, antes de ponerse a ello, recomiendo tener algunas cosas en cuenta:

-Aspectos nutricionales: No todo lo verde es bueno, especialmente si lo comemos crudo y con asiduidad. Antes de echar a la batidora lo primero que veamos en el frigorífico hay que investigar un poco las propiedades de cada hoja verde y si nos conviene. No se debe usar el mismo ingrediente para los batidos de toda una semana. Hay que alternar al menos dos hojas verdes y cambiarlas durante la semana siguiente.

-Aspectos digestivos: Las hojas verdes contienen una gran cantidad de fibra y esto obviamente va a alterar nuestra rutina digestiva. Y hasta aquí puedo leer.

-Aspecto sociales:  A mí personalmente esto me da igual porque yo he convertido mi excentricidad natural en una profesión y me resulta obligado incorporar nuevas rarezas a mis hábitos de vez en cuando, pero la gente va a sentir una inclinación irresistible a mofarse si introduces cosas como berza en tus desayunos. Especialmente, en este caso, en el que sospecharán que estás haciendo algo mejor que ellos.

Esta entrada fue publicada en Alimentación, Bebidas, Hábitos

7 Comentarios

  1. Yol Violet
    Publicado: 7 8/12 a las 8:25 | Permalink

    Agradezco mucho este post porque, además de que ya de por sí adoro los batidos de frutas para desayunar y merendar en verano, precisamente hace poco leí sobre los batidos verdes y me provocaron muchísima curiosidad. De hecho, el otro día hice un primer intento añadiendo hojas de lechuga a un batido, pero para mi gran decepción, no logré que saliera de color verde :_

    • Carmen Pacheco
      Publicado: 7 8/12 a las 17:04 | Permalink

      El color depende de las frutas que uses y las hojas (igual la lechuga no era muy verde), pero no por salir más verde tiene más efectividad, no te preocupes :D A mí me ése me salió de color lagarto porque usé kiwi y espinacas.

      • Yol Violet
        Publicado: 8 8/12 a las 13:58 | Permalink

        Ya sé que no pierde efectividad por no ser verde… pero me hacía ilusión! xD Probaré el de kiwi y espinacas que, además de ser cthulhoide, tiene pinta de estar tremendo :)

  2. MiukuM
    Publicado: 7 8/12 a las 10:18 | Permalink

    Bueno, si el batidome lo sirve un mulato macizo en una playa tropical ¡me lo bebo de un trago! Pero en casa siempre queda con ese aspecto a puré del que hablas que no me atrae nada … :(

  3. Leonor
    Publicado: 7 8/12 a las 21:12 | Permalink

    Uuuuyyyyy tremendamente tentador!!!! conociéndome lo pruebo seguro… eso si, de hacerme 100% raw nis de plis (de hecho, ni de abandonar la carne… donde esté un buen solomillo de vez en cuando….)

  4. Bettynet
    Publicado: 9 8/12 a las 13:21 | Permalink

    Ayer probé plátano con espinacas, y bastante bien porque sabía sobre todo a plátano. Hoy he probado sandía con lechuga y no he sido capaz de terminármelo, creo que no tanto por el sabor como por la textura, que no estaba suave. Una batidora mejor arreglaría eso?? Qué charraro puedo usar que me garantice mejor textura??

  5. txilibrin
    Publicado: 14 8/12 a las 14:56 | Permalink

    Casi salto de la emoción al ver algo sano que me puedo hacer yo, jajajajajaja
    ¿Los zumos se pueden hacer un día y tomar al siguiente?
    ¿Seguro que no saben a culo? ¿Alguna web donde digan proporciones y demás? :)

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