El País

Cómo ser jurado de un certamen de belleza

En serio, podría haberte pasado a ti. Tras esta experiencia puedo garantizar que ser jurado de un certamen de belleza no es algo que se vea venir desde lejos. Un día estás pidiendo al carnicero unos huesos para un cocido y al día siguiente, pum, te encuentras sentada frente a una mesa alargada, con un papelito con tu nombre y jóvenes en bikini paseando sobre una alfombra roja. La vida es así y más vale estar preparada para todo. Yo por supuesto no lo estaba, pero tú, gracias a este post, te encuentras a tiempo de saber a lo que atenerte.

Cuando me ofrecieron la posibilidad de ser jurado de Miss China España 2011 no tuve más remedio que decir que sí. O más bien contesté literalmente “Me muero, María, me muero por ser jurado de Miss China España” (a María no la conozco, ni tengo confianza con ella, pero cuando te mueres por algo se pierden las formas).

No es que yo hubiera tenido jamás el menor interés por los certámenes de belleza, ni por China, ni por España, pero una simplemente no puede dejar pasar una ocasión así. Aunque si eres ese tipo de persona que nunca se ha liado con nadie pensando “y la gracia que luego va a tener cuando lo cuente…” es muy probable que no lo entiendas.

Que dijera que sí, o que me muriera por ello, no quiere decir que en cuanto puse mis tacones sobre el suelo del hotel Miguel Ángel Occidental y observé a un montón de chinas en rulos corretear de aquí para allá, no me dijera a mí misma: “Carmen, no te preocupes, de situaciones más raras has salido airosa” y me contestara: “No, bien sabes que no”.

Pero expliquemos un poco de qué iba este asunto. La comunidad china en España es muy importante y no es de extrañar que tengan sus propias publicaciones, como Xishang, la nueva revista de moda, que junto con Air France / KLM eran los dos principales patrocinadores de este evento, que ya tuvo una edición anterior. Las chicas competían por ganar un viaje de ida y vuelta a China, un premio en metálico y un contrato para ser la imagen de ambas marcas.

Y una vez creado este endeble marco de racionalidad, volvamos a la locura de los acontecimientos: Las jóvenes chinas desfilando de izquierda a derecha ante mis ojos con diferentes atuendos, un boli, un folio con la tabla de las categorías y un espacio en blanco esperando recibir mi puntuación. ¿En serio? ¿En serio tenía que puntuar matemáticamente el físico de esas chicas? ¿Se aceptarían los decimales?

Spoiler: Yinan se llevó el gato al agua.

Las chicas estaban allí dispuestas a eso, no se trataba un ejercicio cruel para humillarlas, pero, por mucho que me decía a mí misma que era exactamente igual que elegir a una modelo en un casting para un anuncio (cosa que ha sido parte de mi trabajo muchos años), no podía evitar sentirme como una mierda, traduciendo a números una consideración que ni mucho menos puede ser objetiva.

Este bonito destello de calidad humana por mi parte duró aproximadamente unos cinco segundos hasta que comenzó la prueba de talentos.

Algunas chicas subieron al escenario a cantar, otras bailaron, el presentador chino gritaba entusiasmado, el público asistente abarrotaba la sala del hotel vitoreando y animando con pancartas, los equipos de televisión chocaban unos con otros,  intentando hacerse hueco para poder encontrar un plano, y yo veía a lo lejos a mi último resquicio de cordura saltar por la ventana.

Cuando todo un grupo de percusión integrado por españoles se subió al escenario para acompañar a una chica china que tocaba el yembé, algo se rompió inexorablemente dentro de mí: la capacidad de volver a sorprenderme nunca.

Otro pobre jurado roto.

Pero afortunadamente no estaba sola: los jurados de mi derecha, el diseñador Manuel Fernández y la Miss Internacional Alejandra Andreu (cuya crónica del evento encontraréis más sensata), formamos un núcleo duro hasta el final. A pesar de que era obvio que no teníamos nada en común, se estableció entre nosotros el típico vínculo extraño y poderoso que une a varios individuos ante una situación insólita. Si por ejemplo -en un escenario ligeramente menos improbable que lo que estaba sucediendo de verdad- un extraño virus que sólo afectase a la población asiática hubiera convertido a las misses y a todos los chinos del jurado y el público en zombis, Alejandra, Manuel y yo hubiéramos sido los tres personajes protagonistas que, ayudándose entre sí, consiguen salir de allí con vida.

Afortunadamente, las cosas no se complicaron hasta ese punto y disfrutamos bastante del evento. Ganó nuestra segunda favorita y la primera quedó segunda, pero en cualquier caso eran las dos chicas, de entre las doce participantes, que tenían realmente madera de modelo.


Tras el concurso hubo una cena inesperada y formal en un salón del hotel, llena de personas desconocidas, las dos misses, importantes empresarios chinos y temas de conversación aleatorios. Pero a esas alturas de la noche y tras haber pasado por esta primera prueba, aunque me hubiera encontrado con esquimales mancos peleando en el barro ante una audiencia de gatos mariachis, mi reacción hubiera sido la misma.

¡Feliz año del Dragón a todos!

Foto: Jordi Villanueva

Esta entrada fue publicada en Eventos

13 Comentarios

  1. Omar
    Publicado: 26 1/12 a las 10:12 | Permalink

    Carmen, esto es cyberpunk puro.

  2. Publicado: 26 1/12 a las 10:48 | Permalink

    “esquimales mancos peleando en el barro ante una audiencia de gatos mariachis”

    En el semanario de un medio nacional. Yo teailoviou. Soy más fan que ayer pero menos que mañana.

  3. Rake
    Publicado: 26 1/12 a las 10:56 | Permalink

    Jajajajaja qué divertido! En realidad tiene que ser la bomba poder ser el jurado de algo así. Es como ponerte a criticar a lo maruja pero con una finalidad y todo…

    Qué feliz se siente una al tenerte de nuevo por aqui!

  4. Silvia
    Publicado: 26 1/12 a las 12:11 | Permalink

    Yo lo más parecido a algo así fue en “Miss Belleza Gay” en el 2010 xD
    Estuve currando ahí como regidora y era ver a un montón de chicos por la tarde subidos en taconazos y corriendo pa todos lados… haciendo coreografías etc.
    Un par de horas más tarde en vez de chicos se habían convertido en diosas de la belleza… fue subrealista.

    En realidad no tiene nada que ver una cosa con la otra jajajajajaja pero me acordé que la sensación que yo tuve fue un poco la que he notado en ti en este post xD

  5. Virginia
    Publicado: 26 1/12 a las 12:33 | Permalink

    Huesos de cocido????

  6. laloli
    Publicado: 26 1/12 a las 14:07 | Permalink

    Como agua de mayo!!! La segunda!!! La segunda!!!

  7. Publicado: 26 1/12 a las 15:04 | Permalink

    Pero si vosotros erais el jurado ¿Cómo quedó segunda vuestra preferida? O_o

    • Carmen Pacheco
      Publicado: 26 1/12 a las 15:42 | Permalink

      Porque éramos nueve en el jurado y los otros preferían a la segunda, que a nosotros tres también nos parecía bien.

  8. Vanesa H.
    Publicado: 26 1/12 a las 16:38 | Permalink

    ¡Como echaba de menos esos textos de absurdo cotidiano señorita Pachecho! y esos gifs ¡esos gifs!

  9. astrof
    Publicado: 26 1/12 a las 17:21 | Permalink

    jajaja! Y yo que estaba teniendo un día duro… nada como unos esquimales mancos para arreglarlo :)

  10. Publicado: 26 1/12 a las 20:13 | Permalink

    Que ganas de tenerte por aquí otra vez aunque no haya pasado ni un mes se te echaba mucho de menos
    “esquimales mancos peleando en el barro ante una audiencia de gatos mariachis” simplemente que grande.
    Un saludo =)
    Samuel

  11. Publicado: 29 1/12 a las 0:36 | Permalink

    Qué difícil puntuar algo así. Ahora que, como experiencia, tal y como la cuentas me parece única.

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