El País

5 argumentos en defensa de la esterilla

Partamos de la base de que la única manera verdaderamente elegante de pasar un rato en la playa es haber nacido en Brasil, llevar sólo encima un pareo minúsculo, desplegarlo sobre la arena, estar tendida al sol, y volverte por donde has venido, pensando en tus cosas, mientras inspiras la canción estandarte de todo un género musical.

Una pobre incomprendida.

De ahí hacia abajo, todo es más terrenal y cuidado con producirse mucho (¿cuándo se empezó a usar esta expresión como sinónimo de “arreglarse”? Me tiene lingüísticamente fascinada), que resulta ridículo. Yo a la única gente que de verdad admiro en la playa es a esa que en un minuto se instala con una sombrilla con contrapesos hechos con bolsas de arena, o le pone un ancla a la colchoneta para tomar el sol sin acabar en alta mar o se acomoda de este pelo:

Pero entre vosotros, los jóvenes, sé que sólo se contempla ya la opción de la toalla. La esterilla ha quedado denostada, como una cosa de abuelos y gente desfasada. Mal. La esterilla es un objeto maravilloso y éstas son mis razones para reivindicarla:

1)   No da calor: La felpita esa de la toalla puede que esté bien para las playas del Cantábrico, pero en las costas más infernales del Mediterráneo, cualquier leve aumento de la temperatura corporal puede ser el último. Con la esterilla, estás a salvo.

2)   El olor: Una esterilla húmeda puede oler a rayos, es verdad, pero no más que una toalla. Cuando la esterilla está limpia y seca, huele a verano, como la crema solar y las gafas de buceo. Y no hay razón para privarse de ese pequeño placer.

3)   La superficie: ¿Has caminado diez minutos entre las rocas, bajo el sol del Infierno, para llegar a la Cala Prometida? ¿Has resultado tener un paisaje espectacular pero una arena llena de piedras? Poco puede hacer por ti la toalla. La esterilla, sin embargo, proporciona una mayor protección contra el terreno irregular.

4)   Salva a tu toalla: Las toallas están hechas para secar. Esa es su función original y la única válida. Están hechas para que salgas del agua y puedas quitarte rápidamente el salitre de la piel y luego no te pique cuando te pongas la ropa. Están hechas para que las arrugues y te sirvan de almohada, y para que hundas la cara en ellas y huelas a suavizante. No las maltrates aplastándolas contra la arena. Ellas nunca lo harían.

5)   Es bonita y vintage: Las esterillas ya no son esos rollos maltrechos y feos que asoman de una bolsa cutre de playa. Ahora son plegables y bonitas, con lazos y bolsillos. Y son vintage. Todavía no les han hecho suficientes fotos en Instagram para que te des cuenta, pero no te preocupes, que ya te lo digo yo.

Esta entrada fue publicada en Hábitos

9 Comentarios

  1. Publicado: 16 8/12 a las 2:07 | Permalink

    Esterilla forever.. solo una cosa. Las toallas de microfibra se pueden llevar en un bolsillo. Eso si, son más finas que el papel de fumar. Pero somos muy fans igualmente. Esterilla o microfibra? hmmm

  2. Eleder
    Publicado: 16 8/12 a las 9:55 | Permalink

    ¿La única función válida de la toalla? No puedo creer que toda una autoestopista como tú diga eso…

  3. Publicado: 16 8/12 a las 9:58 | Permalink

    Yo también soy de microfibra. No ocupan nada! Y aunque no secan mucho, con el sol es suficiente!

  4. Cris
    Publicado: 16 8/12 a las 9:59 | Permalink

    Cuando vives en un país sin playa, la esterilla deja de tener sentido y pierdes la costumbre de usarla… así que cuanto te vas de vacaciones a la playa (que no pasa muy a menudo), cometes el error de olvidarla y usar solo la toalla… Por eso, soy muy fan de tu punto 4: arriba la esterilla!! salvemos nuestras toallas!!!

  5. Julia
    Publicado: 16 8/12 a las 10:18 | Permalink

    Lo de producirse lo escuché por primera vez hace unos quince años en Buenos Aires y a mí, por entonces una niña adolescente, también me dejó fascinada. Y es que es totalmente cierto, nunca había visto antes tantos artilugios consagrados a embellecer a la mujer. Cuando en Madrid aún no había ni sujetadores sin tirantes, allí los había de todos los tipos, reductores moldeadores, reafirmantes…todo lo que ahora aquí es habitual.

  6. Ferrh
    Publicado: 16 8/12 a las 11:38 | Permalink

    Arriba la esterilla!!
    Si es verdad la expresión de “producirse” es bien argenta, y es toda una realidad es toda una producción, (de imagen) lo que muchas mujeres y cada vez mas hombres hacen antes de salir al ruedo jajaja

  7. Dorada
    Publicado: 16 8/12 a las 13:03 | Permalink

    ¡Totalmente de acuerdo! Qué bien… por fin alguien lo dice en voz alta.
    Y yo añadiría una 6º razón de porque la esterilla mola más que una toalla: en 1 segundo ya la tienes perfectamente extendida, la toalla requiere de ayuda (si hace viento) y de aguantarla en las esquinas con las chanclas o cualquier contrapeso.

    Ai, pero qué contenta estoy, ¡ya no soy la rara de la playa!

  8. carmen
    Publicado: 17 8/12 a las 7:46 | Permalink

    ¿No has pensado en el combinado esterilla+toalla?

    ¡Para mí es la opción perfecta! Pones la esterilla, te hace de base y después la toalla (que no se mancha y que te puede servir de secado, porque está limpia y seca siempre gracias a su buena amiga la esterilla).

    Yo compro una esterilla cada año, por 1€… ¿quién no tiene una esterilla?

    Esterilla power!

  9. Publicado: 23 8/12 a las 13:07 | Permalink

    “Producirse” se utiliza en todo Sudamérica y se empezó a escuchar aquí en 1989 cuando estrenaron la serie Crystal, el top one del culebrón parade.

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