Entre 1890 y 1950 el arte bajó a la calle en forma de grandes extensiones de papel, carteles que se pegaban a las paredes de nuestras ciudades para ensalzar las bondades de un producto – la publicidad en estado embrionario-, dar a conocer una obra teatral o arengar a los trabajadores para que lucharan por sus derechos. Desde el movimiento de la Secesión Vienesa, cuyo mayor y más conocido exponente es Gustav Klimt, hasta el neoplasticismo cultivado por, entre otros, el archicopiado Piet Mondrian, además del futurismo, el dadaísmo, la escuela Bauhaus, el “Arts and Crafts” británico y el constructivismo ruso han hecho uso de técnicas tipográficas y de collage sobre carteles callejeros con el deseo de transformar el mundo y no sólo embellecerlo. La exposición “La vanguardia aplicada”, en la Fundación Juan March de Madrid hasta el 1 de julio, nos aproxima a través de casi 700 obras a un período visualmente atrevido y adelantado a su tiempo, valga el cliché.
No en vano algunas de estas manifestaciones artísticas siguen sirviendo de inspiración -que se lo pregunten a los Franz Ferdinand- para creadores de todos los ámbitos, en el que la moda, hija de su tiempo y esclava de la historia, no se queda atrás. Víctor & Rolf son un inclasificable dúo de genios cuya colección de otoño-invierno de 2008 bebe sin escrúpulos ni vaguedades de la esencia del grafismo de la primera mitad del siglo XX con unos resultados impactantes, de cuya originalidad nadie duda. Como inolvidable es la reinterpretación por parte de Yves Saint Laurent de los lienzos de un Mondrian cada vez más engullido por la fiebre de las fundas de iPad y de smartphone con ínfulas artísticas y revisitado recientemente por Prada.
También en la moda asequible se hace palpable la influencia de las vanguardias artísticas y no es difícil, hoy en día, enfundarse en grafismos y enarbolar la bandera del arte sobre una doble T de algodón.
New Order ha recreado y mezclado algunas de las imágenes icónicas de la escuela Bauhaus para estampar las nuevas camisetas (42 €) que comercializa a través de Urban Outfitters, igual que la creadora turca Aslinarin en su diseño Glitch Bauhaus (24,72 € en MySoti), y la marca española Pull & Bear (9,99€), mientras que el modelo de Obey (21 $, unos 16 €, en Attic) se inclina hasta en el nombre hacia el futurismo fundado por el italiano Marinetti.
Constructivista hasta las trancas es la camiseta de Non Fiction Tees para Etsy (12,44 €) -¿os acordáis de los Franz Ferdinand?-, pero para un look Dada tendrás que buscar el modelo de Endemic Skate Store (35 libras esterlinas, unos 43 €). En Nouveau Riche no se andan con definiciones pero nos atreveríamos a calificar su camiseta New Money (18 libras esterlinas, unos 22 €) como futurista (y arribista). Inténtalo tu mismo/a con esta de Le Sucre, Stronger than All (29 €). Para aumentar tus posibilidades de éxito para acertar, si andas por la capital, no te pierdas la exposición en la Fundación Juan March. Imprescindible.
