
Uno de los mejores regalos que me han hecho nunca fue una tiara (tenía veintipocos y era muy intensa, ¿vale?), pero no por el objeto en sí, sino por la nota que lo acompañaba. Mi amiga Rosa había escrito “El hombre de la tienda me dijo que era para cabezas normales, ¡así que no sé [...]







