Con la cantidad de centros de estética y clínicas que he visitado a raíz de este blog, podría escribir ya un tratado sobre la relación estre cosmética y uso de la música chill out. Hay otros aspectos también a analizar como por qué algunas clínicas prefieren dar una imagen totalmente médica y otras están decoradas como un centro de belleza. El Instituto Médico Estético, al que he ido hoy a hacerme un peeling luminoso con vitamina C es un un claro ejemplo del primer tipo. Pero más que la instalación supernueva (lo acaban de trasladar y fusionar con Corporación Capilar) lo que me ha sorprendido es lo que estaba sonando. Es el primer sitio que visito donde en vez de música relajante, sonaba música pop.
Aunque en parte ha sido un alivio porque a veces las versiones de los discos relajantes son infames, también ha dado lugar a situaciones surrealistas, como estar sentada en la consulta de un médico (escritorio, diploma, luz blanca, etc) con el doctor David Muñoz y Shakira hablándome al mismo tiempo. A pesar de que esta última no callaba ni un segundo, he conseguido entender lo que el doctor me explicaba sobre los distintos tipos de peeling que existen y que el que yo me iba a realizar entra en el grupo de los superficiales, porque los peelings medios y profundos se usan para tratar la piel cuando hay un problema determinado, como por ejemplo el acné. El peeling superficial tiene un fin estético y un efecto inmediato, y éste en concreto, a base de vitamina C, se suele utilizar para mejorar e iluminar la piel en ocasiones especiales como una boda -otra vez siguiendo la estela de las novias-.
El tratamiento se divide en tres fases: exfoliación y limpieza profunda con los ácidos del peeling, aplicación de la ampolla de vitamina C y mascarilla hidratante. Las dos primeras requieren unos veinte minutos para que hagan efecto, así que el doctor ha apagado la luz y me ha dejado un rato sola.
En estos momentos es cuando analizo el hilo musical y aunque como he dicho, estoy ya cansada de la música relajante, las canciones que ponían no invitaban mucho a quedarme quieta sobre la camilla y esperar. Estaba empezando a aburrirme cuando de repente han sonado los primeros acordes de Don’t Cry de Guns ‘n’ Roses. Ovación cerrada en mi cerebro. Y justo entonces el doctor ha abierto la puerta.
Me hubiera gustado decirle que esperara un momento que estaban poniendo un temazo, pero claro, era un doctor en una clínica, no un tío pesado en un garito, así que he vuelto a la realidad y a mi tratamiento. Y la música seguía sonando. Mientras me aplicaba la ampolla de vitamina C, he sudado sangre para mantener el tipo. En el 2:20 de la canción (¡vamos Slash!) casi me tengo que sujetar a la camilla, mientras hablaba de forma civilizada con el doctor y me preguntaba mentalmente cómo era posible que en una clínica pusieran semejante temazo. Porque me imaginaba a todos los doctores tirando las bandejas de instrumental y todos los pacientes saltando encima de las camillas. Es que es imposible no cantarla, ES IMPOSIBLE. La acabo de poner mientras escribo esto y he tenido que parar para ponerme a bailar.
Cuando ha terminado de sonar ha sido un gran alivio. Luego, además, en la fase de la hidratación, me he encontrado con una vieja conocida (aunque no era exactamente la misma mascarilla) y sólo he sentido no estar de resaca para poder disfrutar de su efecto fresco y relajante en todo su alcance.
En los próximos cinco días he de usar protección solar con factor total y en seguida, según el doctor Muñoz notaré una mejoría del tono de la piel que puedo mantener usando un tratamiento de vitamina C. He salido de la clínica con la cara resplandeciente por el efecto del peeling, y con verdadera necesidad de cruzar la esquina, internarme en una calle solitaria y cantar: “Don’t you cryyyyyyyyyyyyyy toniiiiiiiiiiiiiiight”…
Lo que mejor recordaré: El tacto de los guantes de latex sobre la cara, extendiendo la vitamina C. Tengo verdadera parafilia con eso.
2 Comentarios
Temazo. Yo he pulsado en el enlace, y he tenido que dejar de leer tu post durante los 5 minutos que dura la canción. Alrededor del minuto 2 ya estaba berrando
Mi pobre esposo ha flipado.
Y eso cuánto cuesta?