El País

Día 59: La primera vez que aprendí a silbar con los dedos

De los cinco a los diez años viví en un pueblo y en mi colegio había algunos niños pastores. Eran unos niños bastante salvajes y algo huraños. Supongo que debido a su madurez forzosa se juntaban entre ellos y nos trataban a los demás como si fuéramos retrasados mentales. Algunos, sin embargo, asistían a clase con permanente desconcierto, como si la enseñanza pública les pareciera un lujo asiático (qué visionarios) al que no acababan de acostumbrarse. Uno en concreto, que estaba en mi clase, era el niño más humilde, aplicado y agradecido con el que me he topado jamás. Salvo cuando te llamaba “zagala” con evidente desprecio.

Pero si algo tenían en común los niños pastores de mi colegio era que silbaban como auténticos maestros. Silbaban entonando canciones, chiflaban, y cuando querían llamar tu atención desde muy lejos silbaban con los dedos y te rompían los tímpanos. Para los niños de mi colegio silbar era parte de la comunicación cotidiana, como hablar, gritar o tirarte un balón a la cabeza.

Me gustaría saber en cuántos colegios hoy en día se escuchan tantos silbidos como los que en el mío rompían en aire de la mañana a la hora del recreo. El sonido de los silbidos, junto con el del chute lejano de un balón y el traqueteo de los telares, es la banda sonora de mi infancia.

Sólo había una niña en mi clase que supiera silbar con los dedos y, consecuentemente, esa niña era Dios. Pero ni ella ni los niños pastores iban a enseñarte cómo silbar. Ni yo me hubiera dignado nunca a preguntarles. Porque así son los niños.

Como uno de los objetivos de este blog es librarme de esas pequeñas frustraciones, hoy me he dedicido a aprender a silbar. Ni siquiera sabía silbar normal, tarareando canciones, porque pensaba que la técnica era ésta:

Y nadie se había molestado en decirme que la posición de la lengua, apoyarla en los dientes y curvarla un poco es fundamental. Tampoco es que me haya importado nunca no saber silbar porque ni tengo aptitudes musicales ni tendencias homicidas (no se puede ser un psicópata sin saber silbar). Pero como en esta era, la misma tecnología que nos vuelve idiotas nos abre las puertas del conocimiento global, sólo he tenido que pinchar unos cuantos links para aprender cómo hacerlo.

También sé ahora cómo chiflar, aunque eso no me interesa, porque la cara de imbécil que tienes que poner para hacerlo solo compensa si eres un niño. Mi objetivo era silbar usando los dedos.

Después de ver mil tutoriales me ha quedado clarísima la técnica y que tanto si usas una mano, como las dos, es la misma forma de silbar. Tras muchos intentos y un progreso paulatino estoy en la fase de silbido débil donde todavía se me escapa el aire, pero es cuestión de seguir practicando.

En todos los tutoriales dicen que tienes doblar la lengua hacia atrás y empujarla con los dedos. No sé por qué lo explican así, pero si hay alguien que se esté animando a intentarlo advierto que seguir este consejo al pie de la letra acaba en arcada. Los dedos se introducen en la boca y es la lengua la que acomoda y se apoya en el ellos, doblada hacia atrás.

También advierto que es mucho más fácil con los meñiques, o con el corazón y el índice de cada mano. Ahora mismo, conseguirlo con el anular y el pulgar de la misma mano me parece imposible, pero no descansaré hasta conseguirlo, incluso con guantes, para poder llamar a un taxi en Nueva York en 1956.

Si alguna vez tengo un hijo no esperaré siquiera a que tenga todos los dientes para enseñarle a silbar con los dedos. Y no sólo eso, lo llevaré a un parque (si queda alguno) y le enseñaré a localizar el silbido y calcular la distancia a la que nos encontramos. Tendremos dos tipos de silbidos: Uno para decirme “Estoy bien, mamá, sílbame para que pueda encontrarte” y otro que significará “Estoy en peligro, ven rápido”. Y causaremos sensación en los centros comerciales.

Lo que mejor recordaré: Cómo he pasado de sentirme ridícula los cinco primeros minutos a concentrarme como si me fuera la vida en ello.

Foto: Corbis

Esta entrada fue publicada en Entretenimiento, Estilo de vida

11 Comentarios

  1. Nina Anders
    Publicado: 21 11/11 a las 7:53 | Permalink

    ¿Estás segura de que se puede aprender? Yo lo he intentado muchas veces (bueno, muchas no, algunas, y sin tutorial) y no ha habido tu tía. Soy escéptica … :(

  2. Publicado: 21 11/11 a las 10:59 | Permalink

    Me encanta tu blog!! te dejo el mío para q le eches un vistazo!!

    Un besito!

  3. Publicado: 21 11/11 a las 11:00 | Permalink

    Me encanta tu blog!! te dejo el mío para q le eches un vistazo!!
    http://www.elblogdeana-ro.blogspot.com

    Un besito!

  4. Publicado: 21 11/11 a las 11:15 | Permalink

    Pues yo silbo poniendo el indice y el corazon de cada mano (los cuatro dedos), y haciendo exactamente eso de “doblar la lengua hacia atrás y empujarla con los dedos”. No me explico como puedes hacerlo con el anular :-o

    Otra cosa molona es usar las dos manos a modo de ocarina para silbar. :)

  5. Carmen Pacheco
    Publicado: 21 11/11 a las 11:25 | Permalink

    Hombre, yo después de estar mil años pensando que no podía silbar normal por la forma de mi boca o mis dientes y descubrir que sólo tenía que mover la lengua… Igual llevas mucho tiempo intentándolo de la misma forma.

  6. Carmen Pacheco
    Publicado: 21 11/11 a las 11:28 | Permalink

    Ay, era un error, gracias por decírmelo. ¿Pero sabes que hay gente que lo hace así? (usando solo una mano, claro) he visto de todo en los tutoriales.

  7. astrof
    Publicado: 21 11/11 a las 11:39 | Permalink

    Tengo que probar, que sólo faltaría que, tras casi treinta tacazos de frustración de no poder silbar con dedos rompiendo tímpanos, ahora vaya a aprender gracias a youtube :)
    ¿Poner un ipad con youtube cargado y adorarlo se considera sacrilegio?

  8. andres
    Publicado: 21 11/11 a las 13:08 | Permalink

    ” la enseñanza pública les pareciera un lujo asiático (qué visionarios)”. Siempre haciendo apología de los años 1920. HAy periodistas de” izquierda” que siguen anclados en 1933 ( cuando en tiempos de la gloriosa República y 3 años antes de la guerra civil , se asesinaron a 33 sacerdotes.Época también en la que la “izquierda” evitó que las mujeres pudieron votar, porque consideraban que eran muy clásicas y que su voto iría a la derecha; hubo que esperar hasta 1934 para que las muejres , a pesar de la izquierda,pudiera votar, dándole el triunfo (harta de asesinatos y desmanes)a la derecha.No hay un solo español que pague cifras desorbitadas por su enseñanza pública. Hasta la Universidad, los españoles no pagan nada por formarse ( hecho que es muy de agradecer) y por la enseñanza superior, los españoles pagamos cantidades muy pequeñas en comparación con Ingleterra, Alemania y Francia.Lo que no existen son los fonfos infinitos (recaudados con impuestos).

  9. Publicado: 21 11/11 a las 15:35 | Permalink

    Yo sí que sé silbar, aunque sólo de forma tradicional. Lo que pasa es que soy de Suiza, y desde hace mucho tiempo sospecho que existe un refrán del que nadiete quiere decirte la segunda parte: “Mujer que silba…”
    Ya lo he googlado alguna vez, pero no sale.

  10. Cali
    Publicado: 21 11/11 a las 15:56 | Permalink

    @cantueso: He encontrado este refrán inglés: “A whistling woman never marries”, “Mujer que silba nunca se casa”. Igual era alguno similar.

  11. Missnegurochkka
    Publicado: 3 12/11 a las 13:45 | Permalink

    En Galicia te enseñan en el colegio. Por eso tus pastores eran escépticos ante la enseñanza gratuita.