
Si me preguntarais cuál es mi campaña de publicidad preferida (preguntas más absurdas me habéis hecho, no digais que no), contestaría sin pensármelo que la que hizo Juan Cabral en Fallon London para la Tate Gallery. Para empezar son sólo tres textos, no demasiado largos, sin ninguna imagen, y con una idea tan buena como [...]








