Dejemos una cosa clara desde el principio: a mí no me va el rollo ese de los abrazos gratis. Yo a mi espacio vital lo llamo Lebensraum y la más mínima infracción de sus límites por parte de agentes humanos no identificados, o lo que viene a ser GENTE, hace saltar mis alarmas mentales y activa el protocolo de hostilidad declarada.
Pero como mi sociopatía siempre ha sido más del corte villana Disney que de líder genocida, se trata en realidad de un simple mecanismo de defensa, ya que en el fondo me conmueve y admiro la bondad pura y desinteresada. Especialmente cuando tiene lugar entre absolutos desconocidos.
La idea de este memorama no es nueva y uno podría tacharla de modernez tonta porque si quieres tener un detalle con alguien ¿por qué no empezar por la gente que te rodea? Estoy en parte de acuerdo, pero a veces los entramados sociales son tan complicados que tener un gesto de este tipo con un conocido requiere demasiadas explicaciones. En mi caso concreto, si yo lo llevara a cabo, la reacción en mi entorno sería la siguiente: “¿Estás bien? ¿Qué te pasa? Puedes contármelo”.
Sin embargo, con un desconocido no hay suficiente contexto que pueda dar lugar a malinterpretaciones o segundas lecturas (o al menos no demasiadas), no se pretende nada con ello, no estás tratando de proyectar una imagen con tu acción, ni de obtener algo a cambio. Mi idea consistía simplemente en desear un buen día a alguien de corazón, de la manera más directa, inequívoca y menos intrusiva posible.
Le pedí ayuda a un compañero de trabajo que me diseñó esta tarjeta y me propuso que la subiera aquí en un PDF por si alguien quiere imprimirla y usarla con sus propios desconocidos (o por si alguien quiere simplemente leer bien lo que pone).
Después de montar dos copias fui a plastificarlas a una reprografía (me costó 1,50€. No sabía que plastificar fuera tan barato y ahora quiero plastificarlo todo) y esta mañana las he puesto en circulación.
El día ha amanecido bastante canino, la gente caminaba rápido enfundada ya en sus abrigos de invierno, y a mí, entre el sueño y mi habitual humor matutino, la idea me empezaba a parecer una completa estupidez. Nadie me parecía, además, el destinatario adecuado para la tarjeta. Todos representaban, a mis soñolientos ojos, el modelo de persona que no querría cogerla o la tiraría a la papelera más cercana. Al final he parado a una chica que llevaba auriculares puestos y caminaba muy seria, absorta en sus cosas. Le he tendido la tarjeta desde una distancia que no violaba su Lebensraum. La chica ha sonreído y me ha preguntado que qué era. Le he dicho que nada, devolviéndole la sonrisa, y esperando que entendiera que no quería venderle nada, ni darle publicidad, ni matarla. Por fin la ha cogido y la ha leído rápidamente. Cuando me alejaba ha dicho “Gracias”, y ha vuelto a sonreír.
La segunda tarjeta se la he dado a un chico cerca de mi trabajo. Su reacción ha sido calcada a la que creo que yo tendría: Absoluto desconcierto. Pero la ha tomado más rápidamente que la chica. Mientras la leía he desaparecido, refugiándome en una pastelería. Cuando he salido, la tarjeta no estaba en el suelo ni en la papelera más cercana, así que lo he considerado un éxito.
La tarjeta invita a estas personas a que repitan la acción. ¿Lo harán? El proceso de dar la tarjeta resulta algo violento, sobre todo uno es tímido, como es mi caso. Todo depende de si les ha hecho ilusión o por el contrario les ha parecido una estupidez que han olvidado a los cinco minutos.
P.D.: A los Grammar Nazis (hail!), os recuerdo que “solo”, como adverbio, según la última normativa ya no lleva tilde. Yo me niego a acostumbrarme cuando escribo pero con esta tarjeta he querido mirar hacia el futuro.
Lo que mejor recordaré: Lo mal que lo he pasado al parar a los desconocidos y que la chica me haya sonreído automáticamente al tenderle la tarjeta. Ha sido una reacción agradable que no me esperaba.
Edit: He quitado la encuesta porque ya conozco la reacción de uno de los desconocidos :_____D Y porque me parece imperdonable no haber contemplado la opción de “Subirá una foto de la tarjeta a twitter con un comentario sarcástico”.

27 Comentarios
Pues no podemos saber si seguirán la cadena o no (a no ser que sean lectores tuyos y comenten, lo cual molaría mucho), pero sería algo muy bonito =)
No, probablemente no lo sabremos nunca, pero he puesto esa encuesta para saber medir un poco el grado de confianza o desconfianza que se tiene en la bondad desinteresada de los demás. Yo tengo sentimientos encontrados al respecto.
A mí no me parece buena idea y me explico:
Con una vida de mierda, gris y anodina como la mía, que un completo desconocido haga lo que tú hiciste sería una novedad tan cojonudamente bonita que me alegraría la década. Y eso no tardaría en convertirse en una frustración total por no tener ninguna forma de conocer a la persona que hace algo tan excepcional.
Aparte, un pirómano quema cosas para verlas arder. No poder contemplar los efectos yo creo que atenta contra todos los criterios humanos…
Enhorabuena! Éste es un Memorama arriesgado…Las reacciones de la raza humana pueden llenarnos de motivación o hundirnos en la miseria. Sólo (con tilde, porque la RAE habla de “recomendación general” de quitársela, y yo también me resisto al cambio) nos queda confiar en que hay gente con buen corazón pululando por ahí, con más voluntad de propagar el buen rollo que miedo al rechazo.
P.D: Por cierto, creo que el link de la encuesta no funciona.
<3
:3 Ohhh, yo habría flipado (y probablemente habría corrido hacia ti para invadir tu Lebensraum con un abrazo).
No he llegado a la encuesta, pero alucino con lo de twitter!
Bueno, me ha gustadomucho la idea, no se si yo me atreveria a hacerlo.
Me encaaaanta!!!
Pero hombre, alguien debería mandarle al chico de twitter el link de tu blog para que entienda algo ¿no? no se lo he twitteado por si acaso preferías dejarle con la intriga pero casi que mejor si te conoce ¿no? igual se convierte en lector asiduo
Claro, claro, antes de ponerlo aquí se lo he dicho.
Waalaaa!! Me ha encantado esta idea!! La verdad es que no se cómo será en las grandes ciudades (bueno, por allí me he visto con más de una hostilidad sin ninguna razón) pero en Canarias, concretamente en Las Palmas, creo que la gente va más suavemente por la vida… Cosas del clima, dicen. Pero si, creo que hay que limar las asperezas que esta vida de locos nos ha dado!
Primero tu hermana con el “descambiar”… ahora tú con un “solo/sólo” impreso… y plastificado, para más inri… qué sois, jipis? Me tenéis el tic del ojo a tope.
Pero la idea me encanta.
Las editoriales ya aplican esa norma, hay que asumirla. Y tampoco distinguen “Éste” de “Este”, más doloroso si cabe.
Me voy a tumbarme un rato. Me encuentro mal.
Yo siempre he sido más de ironía que de sarcasmo, y sigo sin entender lo que que ha hecho este tipo. Convertir algo tan positivo y aparentemente inofensivo, en…ESTO??? Me reafirmo en mi comentario de más arriba…éste es un Memorama arriesgado. Pero lo cierto es que me da un poco de pena del chico…como haga lo mismo con todo lo bueno de su vida…ya tiene condena suficiente con ser como es.
(creo que hoy estoy sensible…blrblrblrrlbrrrrrr)
Me paaaarto con el tweet del desconocido, cómo lo has encontrado? Jaaaajaaaaa
¿Alguien me explica el tuit?
La chica que describes en el blog, soy yo. Muchas gracias por aquel detalle,
No me lo puedo creer. ¿Eres tú de verdad? ¿Cómo has encontrado el blog? ¡Y gracias a ti por ser tan amable!
Hola Carmen! Gracias a ti, la verdad es que me alegraste el día. He de confesarte que he tenido la tentación de quedarme con la tarjeta, es una monada, pero esta mañana después de encontrarte y verme reflejada he sentido que tenía que seguir con la cadena y dársela a alguien desconocido para no romper el hechizo. Pues bien, después de intentar decidir qué persona era la adecuada para recibir tan magno regalo me he dado cuenta de que era una tontería pedante, así que al doblar la esquina Gran Vía-Fuencarral se la he entregado a la primera persona que he encontrado: un chico bajito, veintitantos… No puedo contar su reacción porque me ha dado un poco de vergüenza y no he podido echar la vista atrás. Lee el comentario de mi compañera, las dos trabajamos en la radio y créeme, mi historia y por supuesto tu idea, han causado sensación. Por cierto, el blog lo ha encontrado mi hermana y como yo le conté la historia lo ha puesto en mi Facebook porque pensó que esa chica era yo.
PD. No creo en las casualidades
Que tengas un buen día persona algo más conocida
Jajaja, pues nada, encantada, Victoria, y ahora a esperar a que el chico se pase por aquí, porque visto lo visto…
Me alegro mucho de hayas decidido darla a alguien.
Yo soy compañera de trabajo de la receptora de la tarjeta y me ha parecido una idea maravillosa!! Ven otra mañana al mismo sitio y me das una a mí!!
Me ha encantado la idea!! Te la voy a copiar y voy a hacer el experimento a ver qué tal. Me parece algo genial el que alguien que no conoces te desee un buen día, te dedique una sonrisa o te diga algo bonito. En ese momento fugaz sonries, liberas endorfinas y, aunque sea por un instante, vives un momento “burbuja perfecta” como yo lo llamo, porque tienes tu burbuja de ilusión perfecta, y es una sensación genial!
Os animo a que echéis un vistazo a esta página. Está basada en el mismo principio de promover la generosidad desinteresada hacia personas anónimas. La web todavía no está terminada porque está siendo programada enteramente por voluntarios pero esperamos tenerla terminada pronto. Si os gusta la idea podéis comprar tarjetas para contribuir a la causa
que es tan sencilla como imprimir más tarjetas para repartir actos de generosidad por el mundo. Por supuesto es una organización sin ánimo de lucro. Un saludo y enhorabuena.
Internet es el mal. Te puede encontrar gente desconocida. Yo hubiera hecho lo del Twitter también. Debo ser una persona horrible, pero me ha alegrado la vida que se pueda plastificar tan barato.
Que linda propuesta! Lo voy a hacer.
Un Trackback
[...] La primera iniciativa se llama Pequeñas cosas para un mundo mayor y son pequeños consejos en formato póster para hacer el mundo un sitio más cordial, o eso se deduce de las tres entradas que lleva. Corre el riesgo de caer en el horror del Abrazos gratis, pero de momento le concedemos el beneficio de la duda y esperamos que dé pie a situaciones más caóticas e interesantes. [...]