Sir Phillip Green, el millonario magnate propietario de Topshop, no debe estar pasando uno de sus mejores días. Si la cantante Rihanna decidió en su día optar por River Island en su aventura en el diseño (en Topshop ahora apostarán por Kate Bosworth), la de Barbados ha decidido demandar a su retail por una suma de 5 millones de dólares. ¿El motivo? Vender camisetas con su rostro sin su consentimiento.
Según ha desvelado hoy el New York Post, la cantante lleva ocho meses tratando de negociar con el grupo Arcadia por los derechos de su imagen, pero “ellos le ofrecieron 5.000 dólares y le dijeron que no les importaba el problema”. RiRi, por su parte, ha contratado a la firma Reed Smith para llevar el caso a los tribunales londinenses.
La fuente del New York Post asegura que los agentes de Rihanna trataron de paralizar las ventas de la camiseta en innumerables ocasiones. pero que desde el gigante británico siempre les contestaban “hacemos lo que queremos”. Al parecer, el grupo Arcadia ha comprado la imagen a un fotógrafo, pero no han pagado ni un céntimo a la artista. Todo apunta a que RiRi no ganará el juicio, ya que las leyes británicas no protegen su imagen en este caso.
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