El País

Laboratorio de datos S Moda: La pata de gallo ataca a la españolas

Las españolas somos las europeas más preocupadas por las patas de gallo como signo irreversible de envejecimiento. Al resto –sobre todo a las británicas, a las francesas y a las italianas– les intranquiliza mucho más la papada y que se les desdibuje la línea de la mandíbula. Es de suponer que esto responde a la realidad que estas mujeres se encuentran en el espejo, cuando se asoman con la esperanza hallar remanentes de lozanía. Con la edad, a las italianas, a las francesas y a las británicas se les duplica la barbilla, mientras que, en España, la edad se nos nota en la mirada. No sé si esto puede despertar algún tipo de orgullo nacional, que equilibre el hecho de que las primas de nuestros vecinos no sean tan riesgosas ni tan dudosas como la nuestra. Eso sí, los hombres españoles son, en cuanto a envejecimiento se refiere, tan europeos como el resto: su máxima preocupación, como la de los franceses y los británicos, son las bolsas en los ojos.

Así se desprende de un estudio de Allergan sobre los signos del envejecimiento. La compañía sanitaria buscaba medir la inquietud que despierta en los europeos la pérdida de volumen de la cara, que hoy se puede combatir con infiltraciones subcutáneas. Pero, aunque el interés por este signo del envejecimiento crece, todavía se sitúa entre los que menos atención recibe. Estos son los aspectos de la edad que más disgustan a hombres y mujeres:

Fuente: Elaboración propia con datos de Allergan.



Entre los más reticentes a someterse a tratamientos inyectables de relleno, el 28% de las mujeres –y el 24% de los hombres– señala que las fotos de las celebrities que siguen este procedimiento son disuasorias. Hollywood se ha llenado de pillow faces, caras de almohada, cuyas portadoras no han sabido poner freno a su afán rejuvenecedor.

Cordon Press / Gtres Online



¿Será por eso que las europeas prefieren envejecer delgadas que con el rostro abundante? En el siguiente gráfico, las encuestadas responden a pregunta: “A medida que cumples años, si pudieras elegir, ¿preferirías tener un rostro con volumen y de rasgos suaves o una figura esbelta? Usa la barra de movimiento para indicar el grado de preferencia.



Fuente: Allergan.

Entrada publicada en Belleza | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Comentarios cerrados

Laboratorio de datos S Moda: Las más delgadas hacen más dieta

El 25% de las mujeres cuyo peso está por debajo del mínimo saludable está a dieta. También lo está el 37,3% de las mujeres con un peso normal. Cuanto más delgadas, más queremos adelgazar. Esta es una de las muchas conclusiones que se pueden extraer del estudio La preocupación por el peso corporal, llevado a cabo por cuatro miembros del departamento de Nutrición, en la facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, encabezados por la profesora titular Rosa María Ortega. Si algo tienen en común los cuatro grupos estudiados –mujeres con bajo peso, normopeso, sobrepeso y obesidad– es que quieren estar más delgadas. Pero cambian las motivaciones. Excepto las que sufren de obesidad, quienes han seguido una dieta lo han hecho en su mayoría por estética (el 77% de las mujeres, frente al 38,9% que lo han hecho por salud).

El peso deseado y los considerados como más saludable y más atractivo aumentan a medida que lo hace el Índice de Masa Corporal (IMC) de la entrevistada. Es decir, el nivel de exigencia con la báscula también es mayor para las más que tienen bajo peso. De hecho, su peso ideal resulta ser, en realidad, poco saludable e insuficiente, pues no llegan al valor mínimo recomendado de IMC: 18,5 Kg/m2. A pesar de que a un tercio de las mujeres con bajopeso les gustaría engordar, casi el 20% perderían más peso. Este grupo, concluye el informe, constituye por lo tanto un colectivo de riesgo. Se pueden explorar los datos del estudio en el siguiente gráfico. Para interpretarlos, conviene tener en cuenta que el peso recomendado para la muestra entrevistada (en función de su altura media y de su complexión) es de entre los 50,5 y los 65 kilos (*).

Fuente: Elaboración propia.
Información: Nutrición en población femenina, editado por Kellogg’s

(*) Para los interesados en visualización, una explicación técnica. El gráfico original incluye una franja con trama de color entre el peso mínimo y el máximo recomendados, que hacía la visualización más intuitiva. Si bien funcionaba dentro de Tableau Public, el programa con el que he desarrollado el gráfico, los valores máximo y mínimo se cambiaban automáticamente al grabarlo en web, de modo que daba resultados absurdos, como que el peso mínimo recomendado para la población de bajo peso era de 49 kilos y el máximo para la población de obesas superaba los 85 kilos. Por eso he optado por eliminar la trama y hacer esta aclaración.

Entrada publicada en Belleza, Nutrición | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , | Comentarios cerrados

Españolas: cuanto más paro, más tacón

Los labios rojos, las uñas largas o los tacones altos son productos/tendencias típicamente elásticos
–en términos económicos–, como lo es la gasolina. Esto quiere decir que su curva de demanda se ve directamente afectada por la crisis; todo lo contrario a lo que ocurre con la barra de pan, el clásico ejemplo de artículo inelástico, que conocerán quienes hayan estudiado Economía, y cuya demanda permanece prácticamente inalterable con independencia de su precio. Aparte de las variables económicas, en estos tres aspectos de la moda influye también la confianza que son capaces de inspirar a sus portadoras. Queramos o no, ir bien maquillada y con un tacón cómodo, pero seductor mejora el estado de ánimo. Aunque hay veces, como esta crisis, en que es el abatimiento el que nos puede disuadir de subirnos a un peep-toe.

Al margen de las teorías sociológicas y económicas, los datos extraídos de Internet, y procesados después, tienen su propio veredicto. Por un lado, tras analizar millones de mensajes en redes sociales y blogs, IBM ha llegado a la conclusión de que la altura del tacón ha decrecido con la economía, a excepción de un pico de centímetros de alza a principios de 2009.


Fuente: IBM


La gente de Tha Data Republic ha hecho un estudio para Al Milímetro sobre el uso del tacón en España durante los dos últimos años de esta larguísima crisis. Mientras IBM se centraba en la altura del zapato femenino, este análisis –a partir de cientos de miles de fotos de calzado etiquetadas en Chicisimo– se centra en el consumo del tacón frente a otros artículos como las botas, los botines o los zapatos planos.

La primera conclusión es que entre 2011 y 2012 en España ha incrementado el uso de tacones frente a zapatos planos (también el de los botines frente a las botas, pero este fenómeno está estrechamente ligado a las tendencias de la moda que en el último año han ecumbrado al botín).

Fuente: The Data Republic.

Si vienen mal dadas, aquí tendemos a elevar la autoestima sobre un tacón. Enredando en este gráfico, puedes comparar la evolución del uso de estos zapatos entre enero y marzo de 2011 y el mismo periodo de 2012, frente a la tasa de desempleo, en algunas regiones significativas de España. Las que más tacones compraron en 2011 fueron las baleares, donde este zapato representó el 58,4% de las ventas de calzado. En 2012, en cambio, las que más tacones compraron fueron las catalanas (un 37,9% del total de zapatos). En el gráfico se pueden cruzar estos datos con la tasa de paro, seleccionando la opción en el desplegable de las coordenadas. También se puede ver la evolución dándole a “play” o arrastrando la línea de tiempo, y cambiar la vista a gráfico de barras o de montaña con las pestañas de arriba.



Por último, el estudio evidencia que las marcas baratas han ganado cuota de mercado, en la venta de calzado, con respecto a las más caras.

Fuente: The Data Republic.

Entrada publicada en Moda, Sociedad | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Comentarios cerrados

Vuelven a ganar las rubias

Son más sexys, más sofisticadas y más desinhibidas y atrevidas. Y, si bien los hombres las perciben como menos profesionales e intelectuales –según un estudio de L’Oréal Professionnel–, al final resulta que, de acuerdo con los datos de la Universidad de Queensland, también ganan más dinero en el trabajo: 1.900 euros más al año (al menos, en Gran Bretaña). Quienes pretendan cruzar estos dos datos sólo conseguirán que les hierva la sangre: ¿en qué se basan los hombres (los que más puestos directivos ocupan) para fijar los sueldos de sus empleadas? Pero reivindicaciones aparte, la conclusión solo es una: las rubias han ganado. Otra vez.

Las mujeres lo sabemos (yo, lo que dicen las cifras). El 55,27% opinamos que los caballeros las eligen rubias, frente al 27,83% que creemos que no les importa el color de pelo. Las habemos algunas románticas (un 2,39%) que, tras varios visionados de El hombre tranquilo, opinamos que ellos las prefieren pelirrojas. El 11,73% señalamos a las morenas como las favoritas y el 2,78%, a las castañas. Nuestra pequeña revancha ante esta certeza es que tres de cada 10 damos crédito a que esas áureas victoriosas en realidad son tontas. Siento contradecir el estereotipo con una simple estadística. En la lista de Forbes de las 100 mujeres más poderosas del mundo, el 41% es rubia; el 34%, morena; el 16%, castaña; el 1% pelirroja; y el 8% tiene el pelo cano. “Habría que ver cuántas son teñidas”, me matiza una amiga con manifiesto desdén por el decolorante capilar. “Seguro que las rubias poderosas son naturales”. Está de suerte: el 90% de las rubias de la lista son caucásicas, lo llevan en los genes. Pero me quedo pensando en el tinte y en qué color eligen más las mujeres. Según L’Oréal, el 50,43% de las que se tiñen en España lo hacen de castaño, el 23,79% de rubio, el 14,82% de moreno, el 10,37% de pelirrojo y el 0,60% de otros tonos. ¿Qué efecto consiguen a ojos de los hombres?

Fuente: elaboración propia a partir de datos de L’Oréal Professionnel.

Entrada publicada en Belleza | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Comentarios cerrados

Diamantes son amores

Una amiga neoyorquina me contaba el otro día que a su prima le acaban de pedir la mano con un diamante de muchos quilates, que le ocupa media falange, y por el que el galán que la pretende ha pagado 5.000 dólares (3.800 euros). Una infamia, dice ella. La chica está avergonzadísima de la escasa calidad de la piedra. Por lo visto, una norma no escrita en Estados Unidos fija en tres meses de sueldo el precio que debe gastarse un hombre en su novia para convertirla en su prometida. En este caso, la factura debería haber ascendido a 10.000 dólares (7.500 euros). Mi amiga se apresura a matizar: “¡No todo el mundo lo hace! Porque hay veces que se llega al ridículo…”. Y tanto. Para su prima, lo que su novio se ha ahorrado en el anillo de pedida es directamente proporcional al interés que despierta en él la relación. Una barrabasada, vamos.

Fórmula para calcular el tamaño de un diamante

Pensé en Elizabeth Taylor, con tantos ex maridos como diamantes de primera línea, y me pregunté en qué se cimentaba la creencia de esta chica, que ya no confiaba en su matrimonio porque todo había empezado con una sortija que no estaba a la altura. Los datos desmontan su presunción, como no podía ser de otra manera. A medida que ha ido creciendo el número de anillos de compromiso que llevan diamantes en EE UU, también lo ha hecho la cantidad de divorcios. Campañas como “Un diamante es para siempre” o “Díselo con un diamante” han ayudado a que la piedra preciosa se convierta en el símbolo inequívoco del amor formal y su empleo en las pedidas de mano haya crecido en todo el mundo (abajo pueden verse también los datos de Japón), según el informe elaborado por Antwerp World Diamond Center (AWDC). Pero el diamante no garantiza la eternidad del amor; es más, la gema está destinada a sobrevivir a todas las relaciones que selle. No es sólo una certeza biológica, también lo avalan los datos al comparar la creciente presencia del carbono cristalizado en los anulares de las jóvenes casaderas con la cifra de los divorcios en Estados Unidos en los mismos años.

Fuente: elaboración propia a partir de los datos de AWDC

La comparativa de las sortijas con diamante con los divorcios en Japón no arroja ninguna conclusión, puesto que el número de rupturas en el país nipón se ha mantenido estable en todo el periodo (entorno al 1,5%).

El estudio del centro del diamante anticipa también un crecimiento del sector que puede alcanzar el 6% anual en la próxima década. El mercado asiático va a tirar de ese incremento en las ventas, gracias a una nueva clase media cada vez más fuerte, pero el informe considera un error desechar el mercado estadounidense (el mayor hasta ahora), pues no va a dejar de comprar (a la anécdota me remito). Y, por último, anuncia que los beneficios repercutirán sobre todo en los dueños de las minas de donde se extrae la codiciada piedra. Ya sabes, si tienes una veta sin explotar cerca de casa… Yo, por si sirve de inspiración, cuelgo el mapa con la ubicación de las 20 principales minas de diamantes del mundo. Suerte.

Fuente: The Global Diamond Industry. Lifting the Veil of Mystery.

Entrada publicada en Sociedad | Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Comentarios cerrados